El Tribunal Supremo de Reino Unido ha desestimado el recurso presentado por Bahréin, que alega inmunidad del Estado frente a una demanda de larga duración presentada por los activistas políticos Saeed Shehabi y Moosa Mohammed.
Los activistas demandan por los daños psicológicos sufridos presuntamente tras ver infectados sus ordenadores portátiles con el software espía FinSpy mientras estaban en Reino Unido.
Stanley Kwenda, asesor de Comunicaciones Estratégicas de Amnistía Internacional, señaló que esta sentencia abre nuevas vías para impartir justicia y envía un mensaje de que la represión transnacional ya no será tolerada.

La sentencia establece que la infección remota de dispositivos desde el extranjero constituye un 'acto en Reino Unido', ofreciendo claridad y una vía judicial clara para intentar que se haga justicia ante tribunales británicos.
Saeed Shehabi y Moosa Mohammed, destacados activistas bahreiníes que viven en Londres, afirman que sus ordenadores fueron infectados con FinSpy por agentes que actuaban en nombre del gobierno bahreiní en septiembre de 2011. FinSpy es un software espía comercial producido por la empresa FinFisher GMBH, radicada en Múnich.

Bahréin ya había impugnado la causa ante el Tribunal Superior y el Tribunal de Apelación, alegando que sus actos como Estado soberano gozaban de inmunidad frente a la jurisdicción de los tribunales británicos. Ambos tribunales resolvieron en contra de Bahréin, posición que ahora ha confirmado el Tribunal Supremo.
La causa será remitida de nuevo al Tribunal Superior, donde se celebrará un juicio completo.
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