Claudia Sheinbaum exigió a cuadros de Morena que renuncien si están vinculados a actos de corrupción, revelaron dos fuentes del partido. El mensaje se transmitió el jueves pasado en Palacio Nacional durante un encuentro con nueve gobernadores morenistas y, una semana antes, frente a legisladores del oficialismo.
En ambas reuniones advirtió que quienes tengan “algo turbio” deben apartarse y afrontar consecuencias, sin mencionar nombres ni detallar sanciones si ignoran la petición.
La instrucción ocurre tras la acusación formal que Estados Unidos presentó el 30 de abril contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y otros funcionarios por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
En público, Sheinbaum ha calificado de políticas las solicitudes de extradición y exigido pruebas “claras” a Washington, pero en privado adoptó un tono más duro hacia su propio equipo. Rocha, cercano a Andrés Manuel López Obrador, niega los delitos y se separó temporalmente del cargo mientras avanza una investigación local.

La acusación ha dividido a Morena: una facción busca proteger al mandatario estatal y rechaza la intromisión extranjera; otra impulsa una depuración interna para presentar candidatos sin manchas en las elecciones intermedias de 2027. Dentro del partido crecen los temores a que EE. UU.
use leyes antiterroristas contra funcionarios mexicanos y, en extremo, designe a Morena como organización terrorista extranjera, sucedido ya con varios cárteles. Sheinbaum desestimó ese riesgo en conferencia, pero en la reunión con gobernadores advirtió que las acusaciones persistentes ponen en riesgo al partido y a sus aliados.
“Debemos garantizar el futuro de Morena”, les dijo, según las fuentes. Ni la Presidencia ni el partido respondieron a solicitudes de comentario sobre las reuniones.
Etiquetas: Claudia Sheinbaum, Morena, Corrupción, Rubén Rocha, Cártel de Sinaloa, Estados Unidos, Sinaloa, México · Corrupción y desvíos
