DATO DURO
En abril de 2023, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, inauguró la Casa del Migrante en la colonia Juárez con un acto mediático. Frente a cámaras, aseguró que el espacio ofrecería áreas verdes, consultorios médicos, psicológicos, dormitorios, baños y regaderas. "Aunque lo que más tiene es amor para que la gente sea más feliz", declaró entonces.
Cinco meses después, la realidad contrasta con aquella presentación. Margarita, migrante venezolana de 28 años, abandona el refugio antes de las 8:00 horas junto con sus cuatro hijas menores de diez años. Todos los residentes deben salir con sus pertenencias y permanecer en la banqueta hasta las 15:00 horas, cuando el albergue reabre.
"Lo que hacen es tirarnos como perros a la calle", denuncia Margarita. La mujer, sentada sobre cartones en la acera, viste a una de sus hijas mientras explica las condiciones del refugio. Otro migrante le pregunta en broma si ya recibió café y pan; ella responde con resignación que no hay desayuno.

"No es un albergue completo", afirma. Según su testimonio, el refugio no proporciona alimentos. Los residentes deben conseguir por sus propios medios lo que consumen. La promesa de atención integral quedó, señalan, en el discurso inaugural.
CONTEXTO
El contraste entre la imagen oficial y la experiencia de los usuarios resulta evidente. Durante la inauguración, Cuevas posó con migrantes haitianos, tomó en brazos a una bebé y escribió en redes: "Necesitamos más humanidad". Ahora, los testimonios describen expulsiones matutinas y ausencia de servicios básicos.

El albergue fue presentado como alternativa al refugio que la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum habilitó en Tláhuac, criticado por Cuevas por su lejanía de la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado (COMAR). La Casa del Migrante, ubicada a pocas cuadras de esa instancia, debía resolver ese problema de proximidad.
CONCLUSIÓN
Sin embargo, la denuncia de los residentes apunta a una omisión en la supervisión de las condiciones reales de operación. Lo que se promocionó como "un hogar" para personas en tránsito migratorio funciona, según los testimonios, como un espacio de paso nocturno sin garantías de alimentación ni permanencia diurna.

La situación se enmarca en la crisis de aglomeración migrante que desde marzo de 2023 afecta la colonia Juárez, donde decenas de personas esperan turno en la COMAR. El campamento improvisado en la Plaza Bruno Giordanno llevó a las autoridades a buscar soluciones de albergue que, según estas denuncias, no cumplen con los estándares mínimos.
Las autoridades de Cuauhtémoc no han respondido públicamente sobre las con
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