Mundo 30 mayo 2026 Las delegaciones diplomáticas de Estados Unidos y la República Islámica de Irán mantienen en el aire la ratificación de un acuerdo preliminar de paz, evidenciando profundas divergencias sobre las condiciones reales del documento. En la noche de ayer, el presidente estadounidense, Donald Trump, concluyó una reunión de emergencia en la Sala de Crisis de la Casa Blanca para realizar una "declaración final" sobre las negociaciones, poco después de recurrir a su plataforma Truth Social para anunciar de forma unilateral el levantamiento del bloqueo naval sobre el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, Teherán reaccionó de inmediato rechazando las afirmaciones del mandatario, a las que la agencia oficial de noticias iraní Fars calificó como "una mezcla de verdad y falsedad que busca retratar una victoria fabricada por parte de Washington". En su declaración pública, emitida poco antes de las once de la mañana (hora de Washington), Trump afirmó que los navíos comerciales retenidos por el cerco militar estadounidense podrían iniciar su regreso "a casa", pero reiteró una serie de demandas estrictas que, según él, forman parte del pacto.

El mandatario exigió que Irán se comprometa a no poseer jamás un arma nuclear, que el estrecho de Ormuz se abra de inmediato sin ningún tipo de peaje y que se complete la detonación de las minas submarinas restantes en la zona. Asimismo, Trump detalló que sus operarios, "en estrecha coordinación con China y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)", desenterrarán y destruirán el material enriquecido que permanece bajo las montañas colapsadas hace once meses por el ataque de un bombardero B-2 estadounidense, asegurando tajantemente que "no se intercambiará dinero con Teherán hasta nuevo aviso".

Iran lo desmiente La respuesta de las autoridades iraníes desautorizó por completo el relato de la Casa Blanca, asegurando que "todavía no se ha tomado una decisión oficial" y que las exigencias descritas por Trump son "el opuesto absoluto de lo que figura en el texto del borrador". Fuentes citadas por Fars negaron haber aceptado la apertura de Ormuz libre de aranceles, argumentando que el vital paso marítimo permanece bajo exclusiva soberanía iraní. Teherán también desmintió haber accedido a entregar su uranio enriquecido a Estados Unidos o a un tercer país, aclarando que los asuntos nucleares "ni siquiera están bajo discusión en esta fase".

De igual forma, el gobierno iraní enfatizó que no procederá con ninguna tregua si no se ejecuta primero el pago inmediato de 12. 000 millones de dólares procedentes de sus act
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