Alejandro Arcos Romero, considerado por autoridades mexicanas y estadounidenses como operador financiero de la mafia rumana liderada por Florian Tudor, se infiltró en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) durante la primera gestión de Rafael Marín Mollinedo. A pesar de que el Departamento de Justicia de EE.UU. solicitó bloquear sus cuentas y la UIF lo señaló como responsable de 14 empresas fachada usadas para lavar dinero, Arcos Romero nunca fue detenido y hoy acompaña a Marín Mollinedo en su campaña interna de Morena por la gubernatura de Quintana Roo.
Arcos Romero acompañó a Marín Mollinedo en su primera gestión al frente de la ANAM, que abarcó el periodo de diciembre de 2022 a junio de 2023, siendo reconocido como su particular, según funcionarios y ex personal de Aduanas consultados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). MCCI pudo comprobar su paso por Aduanas por medio de un oficio enviado desde la oficina del entonces titular Rafael Marín Mollinedo, en donde se marcó copia a Arcos Romero.

En febrero de 2021, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó las cuentas bancarias de Alejandro Enrique Arcos Romero como parte de la Operación Caribe, la cual buscaba desmantelar la estructura financiera de la mafia rumana en México, dedicada a la clonación de tarjetas en destinos turísticos como Cancún y Los Cabos. En el comunicado emitido el 4 de febrero de 2021, la UIF anunció que trabajó de manera coordinada con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) en la definición de los objetivos de dicho operativo.
La cooperación entre ambos países quedó reflejada en el Acuerdo 10/21 de la UIF, al que MCCI tuvo acceso, en donde se detalla que las cuentas de Arcos Romero y otros miembros de la banda rumana fueron congeladas a petición del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El 26 de noviembre de 2020, el Departamento de Justicia de EE.UU. solicitó el bloqueo de cuentas de Arcos Romero, lo que implicaba una fuerte sospecha sobre su participación en actividades ilícitas. Sin embargo, a pesar de estas acusaciones y la evidencia presentada por las autoridades, Arcos Romero continúa libre y ahora se ha vinculado a la campaña de Marín Mollinedo por la gubernatura de Quintana Roo.
Este caso pone de manifiesto la preocupante relación entre figuras de dudosa procedencia y políticos en México, cuestionando la integridad y la transparencia en la lucha contra la corrupción y la impunidad. La presencia de Arcos Romero en la campaña de Marín Mollinedo plantea serias interrogantes sobre las verdaderas intenciones y la capacidad de es
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