El equipo de investigación de Danske Bank ha informado que, aunque el crecimiento económico de Estados Unidos se desaceleró a comienzos de 2026, ha sido más resistente de lo previsto, pese a la guerra en Irán. La entidad financiera mantiene su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 en el 2.0% y la ha elevado para 2027 al 1.8%, a pesar de los riesgos que implica una inflación más alta de lo esperado y un débil crecimiento real de los ingresos.
Según Danske Bank, los indicadores preliminares se han mantenido mejor de lo que se anticipaba, con la mejora de las condiciones del mercado laboral y una demanda de inversión sólida, lo que eleva las perspectivas de crecimiento. El crecimiento futuro depende cada vez más de las inversiones fijas, especialmente las relacionadas con la inteligencia artificial, mientras que la capacidad de los consumidores para aumentar el gasto está limitada por un crecimiento moderado de la suma salarial real.

La inflación ha superado las previsiones de Danske Bank, en parte debido a la prolongación de la guerra en Irán y también porque las presiones subyacentes sobre los precios han aumentado. La entidad ha elevado su previsión para la inflación general al 3.5% en 2026 y al 2.8% en 2027, y la inflación subyacente al 2.8% en 2026 y al 3.0% en 2027.

A finales de mayo, Danske Bank revisó su previsión para la tasa de los fondos federales, y ahora espera dos subidas de tipos en diciembre y marzo. El riesgo de presiones inflacionarias más persistentes ha aumentado, mientras que los riesgos a la baja para los mercados laborales se han reducido.

El débil crecimiento real de los ingresos sigue siendo un riesgo a la baja tanto para las expectativas del PIB real como para las de la tasa de política. Esta situación afecta las perspectivas económicas a nivel global, incluyendo a los mercados emergentes y desarrollados.
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