DATO DURO
Sandra Rosa Camacho Flores, delegada municipal de Temoac y ex candidata a la presidencia por el Partido del Trabajo, fue asesinada a tiros dentro de su casa este jueves. La Fiscalía General del Estado de Morelos confirmó el homicidio. La víctima participaba en colectivos indígenas, actividades vecinales y culturales, además de trabajar como costurera especializada en uniformes de danza.
El crimen ocurrió después de que Camacho Flores denunciara públicamente redes de extorsión y violencia en la región oriente. El 11 de agosto de 2025, durante la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, advirtió que su vida estaba en riesgo y solicitó la presencia de la Guardia Nacional. En esa intervención documentó casos de cobro de piso y hechos armados.
La gobernadora Margarita González Saravia aseguró entonces que las denuncias serían atendidas de manera inmediata, sin importar quién las presentara. No se implementaron las medidas de protección solicitadas. Tras el asesinato, el gobierno estatal informó únicamente que se activaron protocolos para esclarecer el caso.
Organizaciones como Mujeres Indígenas Líderes Comunitarias y la Coordinadora de Grupos Culturales Indígenas y Populares exigieron que el homicidio se investigue como feminicidio. Señalaron que Camacho Flores ejercía un cargo comunitario y que su muerte constituye violencia política por razón de género.
CONTEXTO
Las agrupaciones solicitaron medidas urgentes de protección para la región oriente, donde han ocurrido al menos seis feminicidios en lo que va del año. También demandaron la aplicación efectiva de protocolos de

Contexto político
El subsecretario de Gobierno, Miguel Ángel Peláez Gerardo, negó que la víctima fuera activista o defensora de derechos humanos. Afirmó que la población está tranquila y que la información que maneja no la reconoce como tal. Estas declaraciones contrastan con los posicionamientos del propio gobierno estatal, que la describió como líder social, y de la Secretaría de las Mujeres, que la calificó como mujer comprometida con su comunidad.
CONCLUSIÓN
Integrantes de organizaciones comunitarias señalaron que dichos comentarios invisibilizan su labor. Karina Vara consideró lamentable que se minimice el trabajo que Camacho Flores venía realizando. Fabiola Del Jurado recordó que su lucha comunitaria viene desde la trayectoria de sus padres en Temoac.
Delia Ramírez calificó las declaraciones del funcionario como un asunto de violencia institucional. La contradicción entre las versiones oficiales expone la falta de coordinación en la respuesta gubernamental ante el crimen.
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