Juan Romo Padilla, de 58 años, enfrenta cargos federales en Estados Unidos por presunto lavado de dinero proveniente de cárteles mexicanos. Las autoridades lo detuvieron el pasado 3 de septiembre tras una investigación que documentó más de 100 mil transferencias bancarias hacia México entre 2022 y 2026.
El monto total movilizado ascendió a 140 millones de dólares, según informó el Departamento de Justicia estadounidense. El dinero fue enviado a estados mexicanos asociados con el Cártel Jalisco Nueva Generación, La Familia Michoacana y el Cártel de Sinaloa.
Romo Padilla es propietario de un complejo comercial al suroeste de Detroit que incluye el restaurante mexicano "La Posada", una tienda y un negocio de envío de dinero. Esta diversificación de actividades le habría permitido operar como fachada para el movimiento ilícito de recursos.
La investigación fue coordinada por la Administración para el Control de Drogas en Detroit y la División de Investigación Criminal del Servicio de Impuestos Internos. Ambas agencias trabajaron de manera conjunta durante varios años para documentar el patrón de transferencias.

Una operación encubierta resultó clave para la detención. Dos agentes federales interactuaron directamente con el acusado entre 2025 y 2026, simulando envíos de miles de dólares a territorio mexicano. Durante estos encuentros, Romo Padilla habría confesado su participación en la venta de cocaína.
Los cargos en su contra incluyen conspiración para lavar dinero, ganancias del narcotráfico y violaciones múltiples a la Ley de Secreto Bancario. Cada uno de estos delitos federales contempla una pena máxima de 20 años de prisión.
El caso expone cómo pequeños negocios de la diáspora mexicana en ciudades estadounidenses pueden ser instrumentalizados por estructuras crim
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