Las detenciones en la frontera suroeste de Estados Unidos cayeron en enero a su punto más bajo desde 1970: apenas 6 mil 70 arrestos entre puntos de entrada, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La reducción, del 84 % respecto a enero de 2025, fue atribuida por la comisionada Rodney S.
Scott al despliegue militar y al cierre de la app CBP One. El contrapeso de esa política se siente en Chiapas. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) reporta que siete de cada diez solicitudes de asilo en México se presentan en la entidad, la mayoría en Tapachula.
La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) tiene más de 60 mil expedientes sin resolver; algunos llevan más de doce meses en espera. El 27 de abril la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó a COMAR y al Instituto Nacional de Migración (INM) a agilizar trámites, advirtiendo riesgo humanitario por la demora.

La respuesta no ha llegado: la entrega de tarjetas humanitarias del INM se desplomó 97 %, documentó ACNUR, y sin ese documento los migrantes no pueden moverse del sur. Sin perspectiva de resolución, miles han optado por abandonar Tapachula en caravanas.
La denominada “David” partió el 20 de abril con unas mil personas; al llegar a Pijijiapan, 150 km después, ya eran 700. Organismos humanitarios reportan bajas por deshidratación y agotamiento. Al mismo tiempo, unos seis mil cubanos deportados de Estados Unidos permanecen varados en la ciudad.

Muchos duermen en parques y el mercado público porque no tienen documento mexicano que les permita trabajar o alquilar. La Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de Tapachula y la Organización Internacional para las Migraciones habilitaron albergues temporales, pero la capacidad apenas alcanza para un tercio de los presentes.
El cierre estadounidense ha convertido a Chiapas en zona de retención: la frontera norte registra nueve meses consecutivos sin liberaciones masivas, mientras el sur del país acumula la presión de quienes ya no pueden cruzar ni regresar.
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