Apple firmó con Google un contrato estimado en mil millones de dólares al año para que la próxima generación de Siri funcione con Gemini, el modelo de inteligencia artificial de Mountain View. El pacto fue anunciado el 12 de enero de 2026 y contempla una versión adaptada exclusivamente para productos Apple.
La decisión rompe con la estrategia histórica de la empresa de controlar todo su ecosistema, desde chips hasta servicios. El viraje se produce tras los retrasos de Apple Intelligence, presentado en junio de 2024 como la gran apuesta para renovar el asistente. Para marzo de 2025 la compañía admitió que las funciones prometidas no estarían listas a tiempo.

La falla derivó en demandas colectivas de accionistas y compradores del iPhone 16 que aseguran haber pagado por capacidades de IA que nunca llegaron. John Giannandrea, contratado en 2018 tras liderar IA en Google, dejó Apple sin haber entregado un producto emblemático.

Tim Cook le retiró el control de Siri y repartió sus funciones entre Craig Federighi, Eddy Cue y Sabih Khan. Con el acuerdo, Apple obtiene tecnología probada pero exhibe los límites de su desarrollo interno. La nueva Siri conservará la interfaz de la marca, pero su motor será construido por el competidor.

El trato evidencia que incluso la empresa más capitalizada del planeta requiere apoyo externo para competir en la carrera de la inteligencia artificial.
Etiquetas: Apple, Google, Gemini, Siri, IA, antitrust, Big Tech, Apple Intelligence
