El presidente Donald Trump canceló todos sus compromisos de fin de semana, incluida la boda de su hijo Donald Trump Jr. en las Bahamas, y convocó el 23 de mayo a su equipo de
La reunión, celebrada en la Casa Blanca, contó con la presencia del vicepresidente JD Vance, el secretario de Guerra Pete Hegseth, el presidente del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, y otros altos funcionarios, informó CNN.

Según una fuente cercana al proceso, al término del encuentro no se había tomado una decisión sobre reanudar acciones militares contra Teherán, aunque Trump dejó abierta esa opción.
La portavoz presidencial, Anna Kelly, declaró a CBS News que “el Presidente siempre mantiene todas las opciones abiertas” y que el Pentágono “está preparado para implementar cualquier orden”.

Trump había revelado días antes que estuvo a una hora de ordenar ataques aéreos contra Irán, pero detuvo la operación a petición de países del Golfo. Ahora fijó un plazo “flexible” hasta principios de la próxima semana para que Irán presente una propuesta que Washington considere aceptable.
En su cuenta de Truth Social, el mandatario escribió que prefirió permanecer en Washington “durante este período crítico” por “cuestiones relacionadas con el Gobierno y el amor por los Estados Unidos de América”.

La cancelación de su visita a un complejo de golf en Nueva Jersey y la ausencia en la ceremonia familiar reflejan la prioridad que asigna a la crisis en Oriente Medio, según analistas citados por medios estadounidenses.
Mientras tanto, los canales de mediación regional continúan activos en busca de un acuerdo que evite una escalada militar, aunque el ritmo de las negociaciones ha generado impaciencia en el equipo de Trump.
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