Spirit Airlines dejó de volar este sábado. La aerolínea ultra low cost, segunda favorita de mexicanos que viajaban a Estados Unidos, cerró tras declarar la cesación total de operaciones cuando el galón de combustible saltó de 2.50 a 4.51 dólares en los hubs de Chicago, Houston y Nueva York.
El incremento del 80 % en el precio del jet fuel se disparó tras dos meses de conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Las restricciones en el Estrecho de Ormuz y los ataques a instalaciones portuarias desataron la crisis energética que, según Reuters, fue la «golpe final» para la empresa.
El plan de rescate anunciado por el presidente Donald Trump —500 millones de dólares a cambio del 90 % de las acciones— no prosperó. La oposición en el Congreso y la negativa de acreedores a reestructurar la deuda sepultaron la propuesta, confirmaron The Wall Street Journal y CBS News.
Spirit ya había entrado en bancarrota en el verano de 2025. Su plan de salida suponía un costo del combustible de 2.14-2.24 USD por galón para 2026-2027. Con precios reales que duplican esa cifra, ni la reducción de la flota a 76 aviones logró contener las pérdidas.
La empresa empleaba a cerca de 1 800 personas en rutas que conectaban Ciudad de México, Cancún, Guadalajara y Tijuana con Fort Lauderdale, Orlando y Dallas. El cierre implica la cancelación inmediata de 34 frecuencias semanales que movían aproximadamente 120 000 pasajeros mensuales desde México.

Scott Kirby, director ejecutivo de United Airlines, calificó el modelo de Spirit como «un experimento interesante que fracasó». Consideró que ninguna compañía puede cubrir costos cuando el combustible representa más del 40 % de los gastos operativos y la tarifa promedio es de 47 dólares por segmento.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) informó que inició un operativo de protección a usuarios. Los pasajeros con boletos emitidos hasta el 1 de mayo serán reubicados en Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris sin costo adicional, aunque las fechas disponibles podrían extenderse hasta 45 días después del vuelo original.
Para los viajeros que compraron solo el transporte aéreo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda presentar reclamación vía electrónica para exigir el reembolso. Sin embargo, la aerolínea estadounidense ya advirtió que el proceso se sujetará al capítulo 11 de EE. UU., donde los acreedores tienen prioridad sobre los clientes.
El cierre de Spirit deja a México con un 12 % menos de asientos baratos hacia Estados Unidos y presiona al alza las tarifas de temporada alta. Las autorid
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