México “El ISSSTE fue abandonado durante décadas”: Martí Batres expone el rescate de una de las instituciones de salud pública más grandes de México En entrevista con Daniela Pastrana para Sinsonte, el director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de México, explicó que la institución sufrió abandono, precarización laboral y privatización de servicios durante el periodo neoliberal Martí Batres, director general del ISSSTE, trazó en entrevista con Daniela Pastrana para Sinsonte un diagnóstico severo sobre la situación en la que se recibió la institución.
Diario Red / AL Equipa de redacción de Diario Red América Latina 06/08/26 | 10:00 Síguenos en Google Siguiente Martí Batres , director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado ( ISSSTE ) de México, trazó en entrevista con Daniela Pastrana para Sinsonte un diagnóstico severo sobre la situación en la que se recibió la institución: décadas de abandono, reducción presupuestal, precarización laboral, deterioro hospitalario y privatización de servicios médicos.
De acuerdo con Batres, el gran quiebre ocurrió desde el sexenio del expresidente de México Miguel de la Madrid, cuando el gasto en salud cayó de manera profunda, pero el ISSSTE resultó todavía más afectado que otras instituciones. A partir de ahí, explicó, se acumuló un deterioro que dejó consecuencias en la infraestructura, el personal, la atención médica y la capacidad pública del Estado para atender a sus derechohabientes. Abandono, precarización y privatización Batres sostuvo que el ISSSTE fue una de las instituciones más golpeadas por el modelo neoliberal porque depende principalmente de recursos públicos y de las aportaciones de trabajadores y gobierno.
Cuando cayó el gasto social, la institución quedó debilitada y comenzó una etapa de precarización laboral. Como ejemplo, comparó al ISSSTE con el Instituto Mexicano del Seguro Social ( IMSS ): mientras en el IMSS las plazas médicas y de enfermería son de ocho horas, en el ISSSTE se mantuvieron durante años jornadas de seis horas, con salarios, prestaciones, aguinaldos y bases de jubilación más pequeñas. Una de las primeras medidas de su administración, explicó, fue abrir una convocatoria para que trabajadores de la rama médica, paramédica y afín pasaran voluntariamente de jornadas de seis a ocho horas.
Si Diario Red puede publicar lo que casi nadie más se atreve, con una línea editorial de izquierdas y todo el rigor periodístico, es gracias al apoyo de nuestros socios y socias. Apoyar ahora El director del ISSSTE señaló que el neoliberalismo dejó cuatro impactos negativos: abandono institucional, precarización laboral, privatización de servicios y deterioro de la infraestructura pública Se inscribieron alrededor de 20 mil personas, lo que representó para ellas un aumento cercano al 30 por ciento en ingresos, prestaciones y base de jubilación, además de más horas de servicio para la derechohabiencia.

A esto se sumaron procesos de renivelación para trabajadoras sociales, terapistas, personal administrativo de apoyo en salud y 23 mil enfermeras. El director del ISSSTE señaló que el neoliberalismo dejó cuatro impactos negativos: abandono institucional, precarización laboral, privatización de servicios y deterioro de la infraestructura pública. Sobre la privatización, explicó que funciones que antes correspondían a la institución fueron entregadas a empresas privadas bajo esquemas de servicios integrales.
Eso ocurrió, dijo, con áreas como hemodinamia, anestesia y endoscopía, donde equipos, insumos e incluso parte del personal pertenecían a empresas contratadas por el ISSSTE. Hospitales APP: negocios privados con recursos públicos Uno de los puntos más críticos fue el modelo de hospitales construidos mediante asociaciones público-privadas. Batres explicó que este esquema tuvo auge durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, y consistía en que una empresa privada financiaba, construía, administraba y operaba un hospital, mientras la institución pública pagaba una renta mensual durante décadas.
Para el funcionario, ese modelo se presentó como una solución ante la falta de recursos públicos, pero en realidad generó costos elevadísimos para el ISSSTE y ganancias extraordinarias para las empresas. Batres mencionó cuatro hospitales construidos bajo ese esquema en la etapa final del neoliberalismo: Tepic, Nayarit; Villahermosa, Tabasco; Mérida, Yucatán; y Tláhuac, en la Ciudad de México . Los tres primeros ya fueron adquiridos por el Estado, como parte de la decisión tomada al final del sexenio de Andrés Manuel López Obrador y culminada entre 2024 y el inicio de la actual administración.
Sin embargo, el hospital de Tláhuac sigue pendiente, porque la empresa se ha resistido a la compra. El caso de Tláhuac, explicó, muestra con claridad el costo del modelo APP. Según Batres, el ISSSTE paga 127 millones de pesos mensuales por ese hospital, con un contrato de 23 años.
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