La casa ubicada en Liceo 331, en el Centro de Guadalajara, obra del arquitecto Luis Barragán, es objeto de denuncias por irregularidades en trabajos al interior del inmueble, según señalamientos de vecinos del área.
El inmueble, mayoritariamente de una sola planta con una segunda de carácter ornamental, forma parte del acervo arquitectónico que el autor dejó en su ciudad natal y que ha sido documentado en publicaciones especializadas.
Imágenes de la finca fueron incluidas en el libro "Barragán: Obra completa", editado en 1996 por Tanais Ediciones, lo que da cuenta del interés académico y cultural que ha despertado la propiedad.
Los vecinos acusan que, pese a la imagen que presenta el exterior, en el interior de la casona no han cesado los trabajos de construcción o remodelación, situación que genera preocupación por posibles afectaciones a la estructura original.

Esta no es la primera vez que el legado de Barragán en Guadalajara enfrenta riesgos. La casona de Liceo 331 se suma a una lista de espacios vinculados al arquitecto que han sido alterados o dañados en la ciudad, pese al reconocimiento internacional de su obra.
El caso plantea interrogantes sobre la efectividad de los mecanismos de protección del patrimonio arquitectónico en la ciudad, particularmente cuando se trata de inmuebles de alto valor cultural que no cuentan con la salvaguarda de instituciones públicas o privadas especializadas.
La ausencia de información oficial sobre permisos o proyectos aprobados para el sitio deja en el ámbito de la denuncia vecinal la única vía de fiscalización disponible hasta el momento.
El legado de Luis Barragán en Guadalajara contrasta con la protección que reciben otras obras del mismo autor en distintas partes del mundo, donde la conservación patrimonial cuenta con ma
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