La Administración Trump dio a conocer los detalles de un acuerdo petrolero con Venezuela que, según el presidente, representa el mayor de la historia. El documento identifica a North American Blue Energy Partners (NABEP) como operador central y establece concesiones de un siglo sobre 17 yacimientos.
Las reservas comprometidas alcanzan 65.000 millones de barriles, cifra que supera las aproximadamente 46.000 millones que existen en todo territorio estadounidense. Desde el Despacho Oval, Donald Trump calificó esos recursos de "valor increíble que estaba dormido" y aseguró que su país "va a quedarse con todo eso".
El acuerdo fue firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, con autoridades interinas venezolanas. Como contrapartida, la empresa entregó al Departamento de Guerra una participación del 35% en su empresa matriz, que la Casa Blanca valora en varios cientos de miles de millones de dólares.
El Departamento de Estado obtiene derecho a comprar el 20% de la producción actual y futura al costo de extracción, destinado a reponer la Reserva Estratégica de Petróleo, más derecho de tanteo sobre el 80% restante. Washington conserva poder de veto en nombramientos del consejo y exige mayoría de consejeros estadounidenses.

El convenio se rige por legislación y tribunales estadounidenses. NABEP se comprometió a invertir hasta 100.000 millones de dólares en infraestructura y a pagar unos 200.000 millones en regalías e impuestos durante 25 años.
La mayoría de los yacimientos estuvieron antes en manos de empresas rusas o chinas, situación que la Casa Blanca enmarca como reafirmación de la Doctrina Monroe. Trump mencionó que Exxon y Chevron, entre otras compañías, buscan participar en la operación.
Esta semana podrían firmarse nuevos contratos energéticos, aunque persisten interrogantes sobre la viabilidad y alcance del acuerdo.
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