En una cabaña rústica de Tulum, rodeada de caminos intrincados hacia los cenotes y lejos de la infraestructura urbana, opera Nexostone, una startup de inteligencia artificial fundada por Joserra, un joven de 21 años. El contraste entre el exterior y el interior es marcado: servidores, cables y equipo tecnológico en perfecto orden, en medio de un entorno caribeño que enfrenta el arribazón de sargazo y una crisis económica local.
Joserra escribió su primera línea de código a los 9 años en Apple Script, creando automatizaciones básicas. A los 15 se mudó a Tulum con su familia, dejó la preparatoria escolarizada para completarla por examen y optó por la autogestión y el aprendizaje autónomo. Inspirado en contenido futurista, se dedicó a estudiar matemáticas e inteligencia artificial con la ambición de construir tecnología escalable.

Para financiarse, trabajó en la empresa ecoturística de sus padres, dragando un cenote y trasladándose en camiones de paja. Posteriormente participó en proyectos de blockchain mientras mantenía su formación autodidacta. A los 17 años se independizó, ingresó brevemente a la universidad, pero retomó el camino del autoaprendizaje con jornadas de hasta 18 horas frente a la computadora.
El emprendedor enfrentó retrasos de pagos, falta de liquidez, incertidumbre, incredulidad de terceros y financiamiento escaso. Destacó también el excesivo burocratismo como obstáculo, señalando un desfase entre el crecimiento exponencial del desarrollo tecnológico y los trámites, formalidades legales, fiscales y regulatorios que generan pérdidas de tiempo.

Para sostener la operación sin dilución prematura de la empresa, aplicó bootstrapping: reinversión de capital propio obtenido mediante proyectos tecnológicos del ecosistema. Esta estrategia le permitió validar sus creaciones en entornos reales mientras construía la plataforma central.
Actualmente, Joserra es CEO de Nexostone y lidera un equipo de 13 personas. Define a la firma como dedicada al desarrollo de inteligencia artificial aplicada a soluciones del mundo real. El mercado global de software empresarial impulsado por IA generativa, colaboración y CRM supera los 250 mil millones de dólares, según datos de la industria.
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