Durante su quinto sobrevuelo cercano a Júpiter, la misión Juno de la NASA capturó imágenes de la región del Polo Norte de Ío, su luna volcánica. Los datos recopilados en vuelos cercanos también ayudan a comprender el interior de esta luna.
Las primeras mediciones de la temperatura debajo de la superficie de Ío revelan un calentamiento significativo en el interior del subsuelo superficial, lo que es crucial para entender su actividad volcánica. La mayoría de la superficie de Ío es lisa y compuesta por material de baja densidad.

Publicados en la revista científica Journal of Geophysical Research: Planets, estos hallazgos ofrecen una nueva perspectiva en la observación de mundos igneos y congelados más allá de la Tierra. El vulcanismo extremo de Ío es impulsado por el calentamiento de marea, una emisión de calor interno muchas veces superior a la de la Tierra.
El radiómetro de microondas de Juno, diseñado por Scott Bolton, coautor e investigador principal de la misión en el Instituto de Investigaciones del Sudoeste de San Antonio, Texas, observó directamente la emisión de calor de Ío. Esto tiene implicaciones importantes para el estudio de los volcanes terrestres, ya que podría permitir detectar señales similares en el gradiente de temperatura del subsuelo.

Este mapa, basado en datos del radiómetro de microondas a bordo de Juno, muestra un gradiente de temperatura en Ío, con áreas de emisión de calor más extrema y localizada marcadas en rojo.
El radiómetro de microondas de Juno, que fue diseñado para observar debajo de las capas superiores de nubes de Júpiter, también puede detectar microondas en un amplio rango de longitudes, lo que permite investigar la dinámica y la composición de la atmósfera profunda de Júpiter.

Con estos avances, la misión Juno continúa expandiendo nuestro conocimiento sobre los astros del sistema solar y su compleja dinámica.
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