Las tensiones bélicas en Medio Oriente transformaron el mercado petrolero mundial durante 2024. El crudo Brent, referencia para Argentina y otros países, escaló de aproximadamente 62 dólares por barril a inicios de año hasta cerca de 90 dólares hacia finales de agosto, presionando los precios de combustibles en todo el planeta.
Un informe de la consultora Economía y Energía revela contrastes marcados entre naciones. Argentina ubicó su incremento de nafta en 27% y el de gasoil en 23%, posicionándose en la mitad de una tabla comparativa de 15 países. Estados Unidos experimentó alzas más agresivas: 43% para nafta y 34% para gasoil.
México emerge como excepción en este escenario. El país registró apenas 3% de aumento en nafta, el menor de todos los países analizados. Brasil también mostró contención, con 8% en nafta y 4% en gasoil. En el extremo opuesto, Perú encabeza los mayores incrementos con 53%.

Argentina logró amortiguar el impacto mediante acuerdos entre YPF y otras petroleras, además de postergar aumentos de impuestos a los combustibles. Esta estrategia diferenció su trayectoria respecto a economías más expuestas a la volatilidad internacional.
La Bolsa de Comercio de Rosario alerta sobre un factor de riesgo adicional: la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos cayó a niveles no observados desde 1982. Esta reducción limita la capacidad de respuesta ante futuras disrupciones en la oferta global.

Las restricciones operativas de infraestructura suman incertidumbre sobre la estabilidad de precios. Para sectores productivos de la región, como el agro y el transporte, la persistencia de estos factores representa una amenaza previsible sobre sus costos operativos.
La evolución del precio internacional del petróleo mantiene un vínculo directo con los costos de transporte y producción. Inversores y empresarios enfrentan la necesidad de monitorear tanto la volatilidad del crudo Brent como las políticas fiscales locales que determinan cuánto de esa presión se traslada a los surtidores.
Etiquetas: energía, petróleo, combustibles, OPEP, precios, economía global, México, inflación
