768; $nextTick(() => {ex=document. getElementById('nube_cont'). scrollHeight > document. getElementById('nube_cont'). clientHeight || document. getElementById('nube'). scrollWidth > document. getElementById('nube'). clientWidth })" x-cloak x-bind:class="o && 'open'"> Guerra en Ucrania Unión Europea Industria armamentística Estados Unidos Rusia Global Guerra en Ucrania La dura realidad detrás del deseo occidental de que Ucrania está ganando la guerra a Rusia Cuando van a cumplirse cuatro años y medio de la segunda fase de la guerra de Ucrania, el país dirigido por Zelensky afronta severas dificultades que contrastan con la propaganda de sus países aliados.
768" x-cloak> Compartir Copiar enlace Bluesky Meneame Telegram Threads Linkedin Whatsapp Mastodon Gnusocial Diaspora Hubzilla Reddit Pinterest Email 4 Comentarios Añade El Salto en Google Manifestación de apoyo a Ucrania en Córdoba (España). Álvaro Minguito Àngel Ferrero @angelferrero. bsky. social 12 ago 2026 09:40 | Actualizado: 13 ago 2026 11:05 El 25 de julio Ucrania atacó a un buque comercial iraní en el mar Caspio alegando que transportaba material militar entre Rusia e Irán, causando la muerte de uno de sus tripulantes.
La diplomacia entre Kíev y Teherán –y, posiblemente, Moscú– logró que Irán abandonase la intención de adoptar represalias atacando un puerto ucraniano con un misil balístico. A pesar de tratarse de un incidente “menor” dentro de un conflicto más amplio, lo sucedido no resulta menos preocupante en tanto que ocurría, como es sabido, en el escenario de las hostilidades entre Irán y los Estados Unidos y sus aliados árabes en el golfo Pérsico.
La única lectura, pues, que puede desprenderse de esta agresión militar es la de que el gobierno ucraniano buscaba conectar una guerra con la otra y arrastrar a sus aliados occidentales o, al menos, congraciarse con la administración de Donald Trump para conseguir más ayuda financiera y la rápida entrega de interceptores con los que defenderse de los ataques aéreos cada vez más frecuentes de Rusia.

Como parte de ese plan, el ejecutivo ucraniano también ha invitado recientemente a Laura Loomer, una conocida influencer de la ultraderecha estadounidense, a visitar el país y reunirse con su presidente, Volodímir Zelensky, y altos mandos militares, como Andriy Biletsky, responsable del Tercer Cuerpo del Ejército Ucraniano, fundado a partir del notorio batallón neonazi ‘Azov’.
Loomer –que llegaba siguiendo los pasos del senador de Carolina del Sur Lindsey Graham, fallecido pocos días después a su regreso a EEUU– se deshizo en elogios hacia Ucrania y, en un peculiar intercambio en la red social X, aseguró a Tommy Robinson, una de las caras más conocidas de la ultraderecha británica, que una de las mejores cosas del país es que “no había visto ni a un sólo musulmán” durante su visita. EEUU gastó por su parte el 65% de sus interceptores ‘Patriot’ entre febrero y julio, quedándose con menos de 850 de los 2. 330 que tenía antes de la guerra contra Irán Si hay una guerra que Kíev está claramente ganando es la informativa.
Los medios de comunicación europeos, por inercias ideológicas o directamente autocensura, rara vez recogen las noticias negativas de Ucrania –como las derrotas militares, los problemas cada vez más graves de reclutamiento (que se lleva en muchos casos a la fuerza, desconociéndose la cifra exacta de soldados que han desertado o de los llamados a filas que evaden el alistamiento) o los escándalos de corrupción que afectan al gobierno– y amplifican las positivas en un patrón a estas alturas bien establecido, pero que alimenta pese a todo sesgos de interpretación y enturbia cualquier análisis con pretensiones de entender la realidad política y militar sobre el terreno.

“El problema es que el debate sobre Ucrania ocurre con frecuencia desde la distancia, a través de redes sociales, ecosistemas informativos partidarios, indignación fabricada y branding político”, ha observado recientemente Peter Bach en Counterpunch , “la guerra en Ucrania se ha convertido en un conflicto librado no sólo con misiles y drones, sino con narrativas que compiten entre sí, comunidades digitales e identidades reforzadas por los algoritmos”.
El analista Anatol Lieven se ha expresado con mayor gravedad: “Es difícil saber qué podría ser peor: si nos están mintiendo deliberadamente o si todos estos militares retirados y ‘expertos’ en seguridad que pregonan la victoria inminente de Ucrania realmente se creen este sinsentido”, ha escrito para Sidecar al agregar que “lo más probable es que el consenso político, burocrático, mediático, académico y de los think tanks en Europa se haya vuelto tan monolítico y absoluto que se lo crean, puesto que nadie dice nada diferente. ” El coste económico de los ataques contra Rusia Pero la realidad, para Ucrania, no es buena.
Como ha recogido un periodista independiente, Peter Korotaev, que sigue de cerca los hechos –significativamente desde una página en Substack financiada por sus lectores, Events in Ukraine , y no desde un medio de comunicación establecido–, las cifras oficiales cuentan una historia muy diferente a la que leemos con una frecuencia cada vez más irregular.
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