El doctor Javier López Flores, de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, desarrolló modelos de inteligencia artificial que reducen hasta 30% el consumo de agua dulce en la extracción de gas de lutitas.
Los algoritmos, entrenados con datos reales de la formación Eagle Ford, simulan escenarios de fracturación hidráulica que reutilizan el agua de retorno de los pozos en lugar de depender de mantos acuíferos.
La propuesta llega cuando México discute cómo explotar sus reservas de shale gas, terceras en el mundo, sin replicar la crisis hídrica que registra el noreste de país. Pemex y la Secretaría de Energía han limitado el fracking en cuencas como Burgos por la falta de tecnologías que garanticen disponibilidad de agua y eviten contaminación.

López Flores presentó los resultados a la Comisión de Energía del Congreso estatal y ofreció la plataforma como una solución de transición mientras se escalan fuentes renovables.
La UAS no ha recibido respuesta oficial, pero el investigador advierte que sin protocolos de reúso el país renunciaría a ingresos por 8,000 millones de dólares anuales que, según la Sener, podrían generar los yacimientos no convencionales.
El modelo incluye monitoreo en tiempo real de presión y composición química para prevenir fugas de metano, gas asociado responsable de casi el 6% de las emisiones nacionales. La próxima semana el equipo de la UAS entregará a la Agencia de.
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