El Consejo General del Instituto Nacional Electoral aprobó los lineamientos para los cómputos distritales de las elecciones federales de 2026-2027, pero la discusión se centró en un mecanismo controvertido sobre las denominadas "boletas planchadas". Estas boletas aparecen en las urnas sin marcas de doblez, una anomalía que dividió al pleno y desató cruzadas acusaciones de fraude.
La propuesta aprobada, formulada por la consejera Frida Gómez, establece que cuando se detecten boletas planchadas en las mesas de recuento, el consejo distrital deberá documentar la anomalía mediante acta de incidentes, reservarlas y decidir en el Pleno, de manera expresa y motivada, si se computan o no. Esta ruta operativa se impuso con siete votos a favor y cuatro en contra.
El proyecto original y una propuesta alternativa de la consejera Rita Bell López López, que buscaba catalogarlas directamente como inválidas si no mostraban signos físicos de inserción, fueron rechazados por el pleno del Consejo.
El bloque en contra advirtió que la falta de marcas de doblez atenta contra la certeza del proceso. El consejero Uuc-kib Espadas calificó estas boletas como un "indicio inequívoco de fraude electoral". Explicó que la ranura de las urnas mide apenas tres milímetros, mientras que las boletas miden 20 por 28 centímetros, lo que hace físicamente imposible introducir el papel sin doblarlo.

El consejero Arturo Castillo señaló que la ley obliga al ciudadano a doblar su voto para proteger el secrecía y la libertad del sufragio, por lo que las boletas planchadas demuestran que no hay certeza sobre la autenticidad del voto.
Los consejeros Martín Faz y Carla Humphrey advirtieron que permitir que un consejo distrital decida discrecionalmente si una boleta se "computa o no" crea una categoría jurídica inexistente en la normatividad. Señalaron que la ley faculta a los consejos para declarar validez o invalidez, pero no para inventar filtros previos de exclusión.
La consejera Norma Irene De la Cruz defendió que la ausencia de dobleces no es causal legal de nulidad y que la valoración de estas irregularidades corresponde exclusivamente a los tribunales electorales, no a los órganos administrativos distritales.
Por su parte, Frida Gómez argumentó que su propuesta no sustrae facultades, sino que establece una vía operativa para documentar cada caso mediante hoja de incidentes, dando una salida transparente que permita a los partidos inconformarse en las vías jurisdiccionales correspondientes.
Etiquetas: INE, elecciones 2026-2027, boletas planchadas, fraude electoral, cómputos distritales, Consejo General del INE, Fraudes
