El presidente de OpenAI, Greg Brockman, al centro, llega a un tribunal federal de distrito, el jueves 30 de abril de 2026, en Oakland, California. (AP Foto/Godofredo A. Vásquez)
Greg Brockman, presidente de OpenAI, declaró ante el tribunal federal de distrito en Oakland, California, que su participación accionaria en la empresa se cotiza en casi 30 000 millones de dólares. La revelación se produjo durante el juicio que investiga el giro de la organización, fundada en 2015 como una startup sin fines de lucro, hacia un esquema comercial que hoy la valora en 852 000 millones.
El directivo precisó que no invirtió recursos personales en la compañía, lo que implica que su riqueza deriva exclusivamente de la asignación de acciones recibida tras la reestructura. Con esta cifra, Brockman entraría a la lista de personas más ricas del mundo, en nivel similar al de Melinda French Gates.
La demanda civil fue presentada por Elon Musk, quien asegura que Altman y Brockman lo alejaron de la misión original de administrar la inteligencia artificial como un proyecto altruista. El texto judicial acusa a los directivos de adoptar un modelo de negocio “a espaldas” del cofundador y de priorizar ganancias sobre el interés público.

Durante la audiencia, los abogados de OpenAI intentaron incorporar un mensaje de texto que Musk envió a Brockman dos días antes del inicio del juicio. Según la presentación, Musk advirtió: “Para finales de esta semana, tú y Sam serán los hombres más odiados de Estados Unidos. Si insisten, así será”. La jueza Yvonne Gonzalez Rogers desestimó la prueba y la excluyó del expediente.
La postura de OpenAI es que la transformación en “empresa de capital” fue necesaria para atraer la inversión que requiere el desarrollo de modelos de gran escala. El tribunal deberá determinar si esa transición violó acuerdos iniciales con los primeros financiadores y si existió actuación dolosa contra Musk.
La decisión podría establecer un precedente para otras organizaciones que, tras iniciar como entidades sin fines de lucro, migran a estructuras comerciales. El caso también evidencia la tensión entre la promesa de abrir la investigación en IA al beneficio universal y la concentración de valor económico en unos cuantos ejecutivos.
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