Un estudio económico publicado por Anthropic proyecta consecuencias significativas para el empleo si la inteligencia artificial continúa su desarrollo actual. La investigación identifica a los "trabajadores de conocimiento" como los más vulnerables ante esta transformación tecnológica.
La empresa desarrolló una herramienta llamada Econ Scenario Explorer, que permite simular cinco variables: capacidades de la IA, adopción, autonomía, aumento de productividad y tiempo necesario para cambiar de empleo. A partir de estas combinaciones, destaca tres escenarios posibles.

El escenario "modesto" equipara el impacto de la IA al que tuvo internet en su momento. El escenario "sustancial" anticipa una revolución para quienes desempeñan trabajos de oficina. El escenario "extremo" prevé una adopción tecnológica extraordinariamente rápida que superaría a los humanos en la mayoría de tareas cognitivas.
En el escenario sustancial, para 2030 la tecnología podría realizar la mitad del trabajo de los empleados de cuello blanco. La mayoría de estas tareas se ejecutarían de forma autónoma. Bajo esta proyección, la economía estadounidense crecería al doble de su ritmo habitual, pero los salarios de ingenieros, abogados, financieros, enfermeros y periodistas se estancarían.

El escenario extremo presenta cifras más contundentes. El PIB de Estados Unidos alcanzaría 44,4 billones de dólares en 2030, con un crecimiento anual del 15% que duplicaría la economía cada 4,5 años. Sin embargo, los salarios de los trabajadores de conocimiento caerían más de un 10% y su desempleo se dispararía.
Quienes actualmente desempeñan funciones cognitivas —programación, atención telefónica, análisis financiero— tendrían que reorientarse hacia ocupaciones menos expuestas. El estudio menciona explícitamente a electricistas y enfermeros como beneficiarios de esta redistribución laboral, aunque incluye también oficios como fontanería y carpintería.

La lógica es particular: la inteligencia artificial puede diseñar infraestructuras con mínima intervención humana intelectual, pero requiere personas que construyan físicamente lo proyectado. Esta dualidad genera un crecimiento económico generalizado con costos concentrados en sectores específicos.
La distribución de la riqueza generada plantea interrogantes adicionales. Actualmente, aproximadamente el 60% de cada dólar producido en Estados Unidos remuner trabajo, mientras el 40% restante corresponde al capital. La aceleración tecnológica podría alterar esta proporción sin mecanismos claros de compensación para los trabajadores desplazados.
Etiquetas: inteligencia artificial, empleo, economía, tecnología, futuro del trabajo, Tecnología · OpenAI, ChatGPT y Anthropic, Tecnología · OpenAI, ChatGPT y Anthropic
