por Maria Korolov Contributing writer Cómo utiliza Equifax la IA para mejorar su ciberseguridad reportaje 31 ago. 2026 8 minutos Durante casi una década, Equifax ha tenido que hacer frente a las consecuencias de una de las peores brechas de ciberseguridad de la historia de Estados Unidos, lo que le ha supuesto unos costes de reparación de 1. 400 millones de dólares. Entre los errores que provocaron la filtración hay que enumerar un proceso de aplicación de parches mal gestionado, un certificado de clave pública caducado y una gobernanza deficiente.
Una de las empresas a las que Equifax recurrió en busca de ayuda fue Mandiant, que ahora forma parte de Google Cloud. Hoy en día, Equifax, al igual que todas las empresas, se enfrenta a un desafío de ciberseguridad de enormes proporciones, en el que la inteligencia artificial (IA) facilita ataques a una escala nunca vista, altera las estrategias de seguridad de las empresas con su rápida adopción interna y, ahora, con los últimos modelos avanzados, demuestra su potencial para eludir los controles y atacar a otras empresas.
La persona que lidera la respuesta de Equifax ante este reto es el vicepresidente ejecutivo y director de seguridad de la información (CISO), Jeremy Koppen, quien trabajó durante 13 años en Mandiant. Koppen se incorporó en mayo de 2025, justo a tiempo para que la amenaza de la IA comenzara a hacerse realidad. “Con el aumento de las capacidades de la IA, hemos observado un incremento de los ataques externos”, explica a CSO . “Acabo de revisar las cifras y hemos registrado un repunte del volumen de aproximadamente un 30 % impulsado por la automatización”.

Mientras tanto, si existe una vulnerabilidad conocida, Koppen señala que las empresas tienen menos tiempo que nunca para corregirla. “El tiempo medio que transcurre hasta que se aprovecha una vulnerabilidad se está reduciendo con el auge de las nuevas tecnologías”, afirma, para añadir: “Así que esa es nuestra principal prioridad”. Para hacer frente al aumento de los riesgos y amenazas relacionados con la IA, así como a todas las amenazas tradicionales que siguen existiendo, Equifax está redoblando sus esfuerzos en materia de prácticas básicas de ciberseguridad y utilizando la propia IA.
A modo de ejemplo, está ampliando su estrategia sin contraseñas, que abarca a los 22. 000 empleados y contratistas, para incluir también a sus socios comerciales. “Esa ha sido una pieza clave, ya que sabemos que así eliminamos el aspecto de la ingeniería social”, explica Koppen. “Sin duda, la implantación del sistema sin contraseñas ha supuesto un gran avance para nuestro equipo”.

Además, este año, Equifax ha puesto en marcha un mapa de exposición empresarial, que utiliza un motor de riesgo cuantitativo para examinar los datos de riesgo y los datos empresariales con el fin de determinar dónde se encuentran los problemas y cómo podrían afectar al negocio. Esto incluye abordar la reducción del margen de tiempo para aplicar parches, añade. “Podemos asegurarnos de priorizar y reducir ese riesgo”, sostiene este especialista. En su opinión, “quizá un activo esté expuesto al exterior y eso aumente el riesgo.
Pero si está protegido por múltiples capas de defensa en profundidad y controles, entonces dispones de herramientas adicionales para actuar”. Poner la IA a trabajar Para ayudar a sus equipos de seguridad a hacer frente al creciente número de alertas y análisis —que ahora ascienden a 19,8 millones al día, según Koppen—, Equifax está recurriendo a la IA. En la actualidad, el 50% de las incidencias del centro de operaciones de seguridad (SOC) se gestionan de forma automática, lo que permite a los analistas humanos centrarse en las más críticas.

La IA también aporta conocimientos y contexto para ayudar a los analistas a ponerse manos a la obra de inmediato y reducir el tiempo que tardan en procesarlas. “Podemos utilizar la IA para ayudar a solucionar los problemas. pero no sustituye la intervención humana. Sigue siendo necesaria esa verificación para asegurarnos de que todo es correcto. Y si solucionamos este aspecto, ¿qué repercusiones adicionales puede tener? ”, reflexiona Koppen. La automatización también se utiliza para ayudar en otras áreas de la seguridad.
Por ejemplo, ¿ese problema con los certificados que contribuyó a la filtración de 2017? Según el informe anual de seguridad de la empresa, publicado en marzo, Equifax ha puesto en marcha una herramienta de gestión de certificados para renovar y comprobar automáticamente los certificados TLS.
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