Santiago de Chile amaneció con gases lacrimógenos y carros hidrantes este 1 de mayo. La marcha convocada por organizaciones sindicales terminó en disturbios frente a la Universidad de Santiago, donde encapuchados arrojaron piedras, palos y cohetes a Carabineros. La represión fue inmediata: gases y chorros de agua dispersaron a los manifestantes y obligaron el cierre de varias estaciones del Metro.
Las estaciones Universidad de Santiago, Estación Central y Los Héroes permanecen clausuradas, afectando a miles de usuarios que intentan moverse por la capital. El propio cuerpo policial confirmó los enfrentamientos en distintos puntos de la Alameda, la arteria principal de la ciudad, sin precisar cuántas personas fueron arrestadas.

Un hombre sufrió una descompensación durante los choques y fue trasladado a un centro asistencial; su estado no ha sido informado. Tampoco hay datos oficiales sobre el total de participantes en la jornada de protestas.
En paralelo, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) realizó una columna separada que culminó sin incidentes. Su secretario general, Eric Campos, denunció que las reformas económicas del nuevo gobierno responden a una “ideología que fracasó”, en referencia a la rebaja del impuesto corporativo del 27 % al 23 % y a los ajustes fiscales anunciados por el presidente José Antonio Kast.

Kast, que asumió el 11 de marzo, defendió su paquete como un intento por romper el “ciclo de estancamiento” de la economía chilena. Derechas e inversionistas aplauden; sectores de izquierda advierten que el beneficio se concentrará en los estratos de mayores ingresos.
Durante un acto oficial, el mandatario pidió manifestarse “pacíficamente” y “aislar a los violentistas”, prometiendo proteger infraestructura pública y privada. Subrayó además que más de 900 000 personas en Chile carecen de empleo formal, un problema que —dijo— golpea con mayor dureza a mujeres y jóvenes.

La tensión callejera evidencia el desgaste inicial del nuevo gobierno: mientras Carabineros cargan contra quienes denuncian recortes, la CUT promueve nuevas movilizaciones y advierte que las políticas oficiales profundizarán la desigualdad.
Etiquetas: Chile, 1 de mayo, José Antonio Kast, Central Clasista de Trabajadores, CUT, Carabineros, represión, Metro de Santiago
