Lubbock Feeders, una granja de engorda de 70 años en Texas, enfrenta el cierre debido a la suspensión de las importaciones de ganado mexicano por parte de Estados Unidos. Esta medida fue tomada para evitar la propagación de la mosca del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga que ha sido difícil de controlar en México.
El cierre de la frontera ha agotado el suministro de ganado que antes representaba la mayor parte de la operación de Lubbock Feeders. En Coahuila, un estado fronterizo de México, los ganaderos que antes enviaban ganado vivo a Estados Unidos ahora exportan carne, aprovechando la situación para expandir sus operaciones.
Enrique García, un ganadero en la región, ha duplicado su plantilla para atender el aumento en la producción de carne. La industria cárnica en México ha tomado ventaja de la circunstancia para construir corrales de engorda y expandir plantas procesadoras, lo que podría resultar rentable en la cadena de suministro.

En los primeros cuatro meses de 2026, las exportaciones de carne de México a Estados Unidos aumentaron significativamente. La industria cárnica en Texas, valorada en 100,000 millones de dólares, se ha visto afectada por la escasez de suministros, políticas comerciales y sequías.
Los precios de la carne de vacuno en Estados Unidos han alcanzado máximos históricos este año, con la oferta nacional de ganado en su nivel más bajo en 75 años. Estados Unidos importaba más de un millón de cabezas de ganado al año de México, lo que representaba entre el 4% y el 5% de todo el ganado vendido para producción de carne de vacuno en el país.
La reducción de la ganadería en Estados Unidos y el aumento de las exportaciones de carne de México han generado preocupación en la industria cárnica de Texas, que teme perder oportunidades laborales y de crecimiento económico.
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