CALEIDOSCOPIO: México, la República del moche Guillermina GÓMORA ORDÓÑEZ El gran cáncer de México avanza, la corrupción cuesta a los mexicanos más de 17 mil millones de pesos, la cifra equivale a 3 mil 865 pesos en promedio por persona afectada, así lo reveló la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía ( Inegi ). La promesa de Andrés Manuel López Obrador de “Barrer las escaleras de arriba para abajo”, para combatir la corrupción, fracasó. El estudio encontró que el 84.
1% de la población consideró “frecuentes” los actos de corrupción en las instituciones de Gobierno y nueve de cada 10 mexicanos considera que los policías lideran la corrupción en el país. Según el Inegi 15 mil 642 mexicanos por cada 100 mil habitantes sufrieron un acto de corrupción al tener contacto con algún servidor público durante la realización de trámites o servicios. Lamentablemente la corrupción en México no es una anomalía del sistema político: es, desde hace décadas, una de sus formas más eficientes de funcionamiento. Cambian los partidos, los discursos y los colores de campaña, pero la práctica de la “mordida” permanece intacta.

Cada sexenio prometen limpiar la vida pública; cada sexenio aparecen nuevas redes de impunidad. El ex presidente Enrique Peña Nieto , afirmó en diferentes foros: “La corrupción es un asunto de orden a veces cultural, es un flagelo de nuestras sociedades especialmente latinoamericanas y que, si realmente queremos lograr un cambio de mentalidad, de conductas, de práctica, de asimilar nuevos valores éticos y morales debe ser un cambio estructural desde la sociedad”. En efecto, el problema no radica únicamente en funcionarios que roban dinero público. La corrupción mexicana es más profunda porque se ha normalizado como mecanismo de poder.

Opera en las grandes licitaciones y en la ventanilla burocrática; en las campañas electorales y en los sindicatos; en las policías municipales y en las altas esferas empresariales. En México, la alternancia política no ha logrado erradicar la estructura y cultura del “moche”. El arribo del PAN y de Morena a la presidencia generó expectativas de cambio. Sin embargo, la realidad terminó demostrando que la corrupción no pertenecía a un partido específico, sino a una cultura política arraigada. Los escándalos de tráfico de influencias, contratos opacos y financiamiento irregular continuarán.

Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad ha documentado, en 10 años de trabajo, casos que implican operaciones por más de 536 mil millones de pesos: 147 millones d
Etiquetas: México · Corrupción y desvíos
