Una semana después del accidente, la investigación sobre el vuelo 7598 de Amazon Air continúa en el Aeropuerto Internacional de Miami. El Boeing 767, operado por 21 Air, llegaba desde San Juan, Puerto Rico, cuando sobrepasó la pista 30 tras el aterrizaje.
El siniestro ocurrió el pasado domingo. Segundos después de tocar tierra, la aeronave impactó varios vehículos y quedó envuelta en llamas. Cinco trabajadores de la empresa de limpieza Professional Ocean Service fallecieron: Rolando Alemán, Yoel Rodríguez Naranjo, Julio Pineda, Carlos Acosta Fajardo y Javierkys Reyes Quevedo.

Otras cinco personas resultaron heridas. Los dos pilotos sobrevivieron y ya recibieron el alta médica. Yameli Mora, esposa de Rolando Alemán, expresó el dolor de las familias: "Es algo fuerte… no tenemos palabras para explicar tanto dolor… queremos que respeten este duelo".
La Junta Nacional de

El avión tocó pista a 158 nudos, aproximadamente 182 millas por hora. Los datos indican que los frenos se aplicaron y luego se soltaron, mientras la potencia de los motores aumentó a niveles compatibles con un intento de despegue. Cuatro segundos después, la potencia se redujo y los frenos se accionaron de nuevo.
Los investigadores no detectaron que se desplegaran los aerofrenos ni los inversores de empuje, sistemas clave para reducir velocidad tras el aterrizaje. Pablo Rojas, abogado y experto en aviación, señaló que aún no se determina si fue decisión de la tripulación o una falla técnica.

Ambos pilotos ya fueron entrevistados. La agencia federal difundió un video donde se observa a los investigadores inspeccionando los restos de la aeronave en la zona del accidente.
Al menos tres demandas civiles relacionadas con el siniestro han sido presentadas ante tribunales estadounidenses.
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