El peso mexicano abrió la jornada con una depreciación de 0. 08%, equivalente a 1. 4 centavos, al cotizar en 17. 24 unidades por dólar. El tipo de cambio osciló entre un mínimo de 17. 2040 y un máximo de 17. 2529 pesos por dólar, presionado por el repunte del dólar de 0. 16% según el índice ponderado.
La causa principal fue la inflación al productor en Estados Unidos, que en abril registró un alza mensual de 1. 38%, muy por encima del 0. 55% esperado por el mercado. La cifra anual trepó a 5. 99%, su nivel más alto desde diciembre de 2022, confirmando una aceleración por tercer mes consecutivo.

El componente energético explicó buena parte del salto: subió 7. 77% mensual y 22. 71% anual, la tasa anual más fuerte desde septiembre de 2022. Sin alimentos, energéticos ni servicios de comercio, la inflación subyacente al productor fue de 0. 57% mensual y 4. 43% anual, también por arriba de lo previsto y máxima desde febrero de 2023.
Dentro del núcleo subyacente, los servicios encarecieron 1. 18% mensual en abril, su mayor incremento desde marzo de 2022, llevando la tasa anual a 5. 47%. El componente de mercancías, sensible a aranceles, avanzó 0. 65% mensual y 4. 56% anual. La sorpresa inflacionaria reavivó apuestas de alza de tasas en la Reserva Federal.

El rendimiento del Tesoro a 10 años escaló 1. 8 puntos base a 4. 48%, máximo desde julio de 2025. Los mercados ahora anticipan un incremento de 20 puntos base en junio de 2027, cuatro veces más que lo previsto a inicios de semana. La expectativa de tasas más altas en EU fortalece al dólar globalmente y presiona al alza el tipo de cambio en México.
Adicionalmente, Japón también registra presiones: su bono a 20 años subió a 3. 49%, nivel no visto desde 1999, mientras los inversores aumentan la probabilidad de alzas de la tasa de política japonesa en 47 puntos base para lo que resta del año.
Etiquetas: inflación mayorista, tipo de cambio, Reserva Federal, peso mexicano, mercados globales, Mercados globales · Riesgo sistémico
