El juez federal Brian Cogan, del Distrito Este de Nueva York, informó que la audiencia en la que se fijaría el castigo a Ismael “El Mayo” Zambada ya no se realizará el 18 de mayo, sino hasta el 20 de julio a las 10:30 hora local. La defensa, encabezada por Fran Pérez, deberá entregar su memorando de sentencia el 6 de julio; la fiscalía lo hará una semana después.
Se trata de la segunda vez que, a petición de las partes, el magistrado acepta retrasar la resolución. Zambada fue capturado en Estados Unidos el 25 de julio de 2024 junto con Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, y meses después se declaró culpable de los cargos de narcotráfico que le imputaba el Departamento de Justicia.
El aplazamiento ocurre cuando el procurador general estadounidense, Todd Blanche, confirmó que narcotraficantes convertidos en testigos protegidos están aportando información para encausar a políticos mexicanos. Blanche advirtió que habrá más acusaciones contra funcionarios presuntamente coludidos con el crimen organizado.

En esa línea, la semana pasada la Corte Federal del Distrito Sur de Manhattan presentó cargos contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; el senador morenista Enrique Inzunza Cázeres, y ocho exfuncionarios estatales. Se les imputan delitos de conspiración para importar droga, lavado de dinero y portación de armas de uso exclusivo del Ejército.
El escrito de acusación no menciona abiertamente a Zambada, pero fuentes judiciales consultadas por Proceso señalan que parte de las pruebas podrían provenir de declaraciones del propio “Mayo” o de los hermanos Guzmán López, quienes también negocian su ingreso al programa de testigos cooperantes.
Para ser aceptado en ese esquema, El Mayo debe entregar información verificable que permita nuevos procesos. Si cumple, podría obtener una reducción de pena a pesar de los decenios de tráfico de cocaína, metanfetamina y fentanilo que ya admitió ante el tribunal.

La postergación deja en suspenso el grado de cooperación que finalmente ofrecerá el capo. Mientras tanto, en Sinaloa la acusación contra Rocha Moya ha encendido el debate sobre la infiltración del narco en la política local y ha abierto la expectativa de que surjan nuevos señalamientos contra actores estatales.
La estrategia de Washington de traducir testimonios de capos en acusaciones formales ya generó la captura de Genaro García Luna y, ahora, pone bajo lupa al entorno del morenismo sinaloense. El 20 de julio se sabrá si El Mayo sella su acuerdo de cooperación y, con ello, si se confirma que sus dichos alimentaron el caso contra el exmandatario e
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