La Organización de Países Exportadores de Petróleo nació el 14 de septiembre de 1960 en Bagdad cuando Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudí y Venezuela decidieron coordinar políticas petroleras frente al dominio de las compañías angloamericanas conocidas como las «Siete Hermanas». Desde 1965 su sede está en Viena, Austria.
Su función es gestionar colectivamente la oferta de crudo para influir en los precios internacionales, actuando como un cartel legalizado de productores. La misión oficial es garantizar precios estables y rentables para los productores, asegurar un suministro regular para los consumidores y ofrecer retorno justo a los inversores.
En la práctica, la OPEP fija cuotas de extracción: si aumenta la producción los precios bajan; si la reduce, suben. Sus miembros se reúnen al menos dos veces al año para negociar estrategias conjuntas y evitar tanto los desplomes como los picos extremos que dañan a economías dependientes del petróleo.

El 1 de mayo de 2026 Emiratos Árabes Unidos abandonó la organización, convirtiéndose en el mayor productor en retirarse hasta la fecha por discrepancias con las cuotas lideradas por Arabia Saudí. Tras esa salida, la OPEP quedó integrada por once países: Arabia Saudí, Irán, Irak, Kuwait, Venezuela, Libia, Nigeria, Argelia, Gabón, Guinea Ecuatorial y Congo.
Angola, Ecuador, Indonesia y Qatar también han sido miembros en distintas etapas antes de irse. La concentración de reservas y producción en estos países permite a la organización mover el mercado global y, por extensión, el costo de la gasolina, el transporte de mercancías y la inflación en múltiples economías.
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