Claudia Sheinbaum Pardo inauguró el sábado en Cancún el puente vehicular Nichupté, una estructura de 11 km que atraviesa la laguna homónima. Su intervención duró apenas unos minutos y comenzó con la frase: “No voy a hablar mucho”. La visita se produjo menos de 24 horas después de que su gobierno emitiera la licencia definitiva al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y en medio de la expectativa sobre posibles cambios en la administración estatal encabezada por Mara Lezama Espinosa.
La obra fue prometida por Andrés Manuel López Obrador y debió concluir durante su gestión, pero recién ahora se abre al tránsito. El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, afirmó que la operación total comenzará “en unas semanas más”.
Proceso documentó en febrero que los trabajos se iniciaron sin los estudios ambientales correspondientes, lo que derivó en daños a manglares y retrasos. El costo oficial se elevó de 4 335 millones de pesos a 10 899 millones 948 mil 143 pesos, es decir, un incremento del 151 %.

La Auditoría Superior de la Federación detectó, solo en el ejercicio 2023, observaciones por 95 millones de pesos relacionadas con pagos no justificados y subejercicios. Ni Sheinbaum ni Esteva abordaron esas irregularidades durante el evento.
La falta de rendición de cuentas contrasta con el impacto urbano que tendrá la obra: el puente desviará parte del tráfico del boulevard Kukulcán, pero también incrementará la presión sobre la zona hotelera sin que se hayan presentado estudios de flujo vehicular actualizados.
Vecinos de la supermanzana 2 y de la colonia Pescadores denunciaron que el viaducto deja sin acceso directo a sus viviendas y que las compensaciones prometidas no se han entregado. La Secretaría de Bienestar estatal no ha publicado el padrón de afectados ni el monto ejercido por concepto de indemnizaciones.

El gobierno municipal de Benito Juárez, encabezado por Ana Patricia Peralta, no integró al proyecto un sistema de transporte público que conecte con el nuevo corredor, por lo que usuarios deberán seguir utilizando rutas indirectas.
Sheinbaum dejó la plaza sin anunciar nuevas inversiones para Quintana Roo ni explicar cómo se fiscalizarán los recursos federales adicionales que se erogaron. La ASF mantiene abierto el expediente de la obra y podría ampliar las observaciones cuando se publique la cuenta pública 2024.
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