A un año de la explosión de una pipa de gas en el bajopuente de La Concordia, en Iztapalapa, que causó 32 muertos y 63 lesionados, la Secretaría de
El accidente motivó modificaciones al Reglamento de Tránsito local. Se estableció límite de velocidad de 30 kilómetros por hora para este tipo de unidades, se prohibió la circulación de cargamentos superiores a 40 mil litros y se hizo obligatorio un curso especializado para transportistas. También se crearon nuevas normas para distribución de gas LP.

Durante el periodo mencionado, la dependencia implementó 52 dispositivos de revisión en vialidades como calzada Ignacio Zaragoza, Viaducto Tlalpan, Periférico Sur y avenida Constituyentes. Los agentes verificaron documentación, licencias de operadores, válvulas, señalización, extintores y rotulado de las unidades.

De las infracciones, 419 fueron por circular en carriles centrales, 149 por no contar con licencia de conducir, 113 por exceso de velocidad, 103 por no usar cinturón de
El gobierno de Clara Brugada cerró el caso institucionalmente en diciembre de 2025, señalando como único responsable al conductor de la pipa, quien murió por quemaduras. Según ese informe, perdió el control en una curva elevada mientras manejaba a exceso de velocidad.

La empresa Transportadora Silza, filial de Grupo Tomza, alcanzó 143 acuerdos reparatorios por más de 480 millones de pesos. El gobierno capitalino entregó 40 mil pesos a familias de víctimas para gastos inmediatos. La dependencia de.
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