La administración Trump difundió nuevos detalles de un acuerdo petrolero con Venezuela que había anunciado previamente como el "mayor acuerdo petrolero de la historia". La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos creará una empresa privada en conjunto con North American Blue Energy Partners (NABEP).
La operación le otorga a la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono una participación accionaria del 35% en la nueva empresa. Además, el gobierno estadounidense tendrá garantizado el derecho a adquirir el 20% de la producción a precio de costo, gestionado a través del Departamento de Estado.

El pacto fue firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio. La compañía privada se comprometió a invertir 100,000 millones de dólares en infraestructura petrolera nueva.
Según la Casa Blanca, la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, otorgó a la compañía derechos por 100 años sobre 17 yacimientos con reservas probadas de aproximadamente 65,000 millones de barriles. Muchos de esos campos pertenecían anteriormente a empresas rusas o chinas.

NABEP es propiedad del empresario venezolano Alejandro Betancourt, quien ya opera como el segundo actor más grande en el país sudamericano después de Chevron. La firma indicó que Betancourt lleva más de 15 años vinculado a la industria petrolera venezolana y que cuenta con más de 5,000 empleados y 10,000 contratistas.
En declaración oficial, Betancourt afirmó que el acuerdo "liberará" el potencial de Venezuela, "en gran beneficio tanto de los venezolanos como de los estadounidenses". La Casa Blanca presenta el pacto como una oportunidad para desarrollar un nuevo gigante petrolero en el hemisferio occidental.

No obstante, analistas petroleros han recibido el acuerdo con marcado escepticismo. Especialistas señalan que reactivar la producción venezolana requerirá años de trabajo, dado el deterioro de la infraestructura existente y la complejidad técnica de los campos asignados.
La administración Trump ha presionado por incrementar la extracción petrolera de Venezuela desde la misión militar de enero pasado. El texto base no especifica efectos inmediatos sobre precios de combustible en territorio estadounidense.
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