En Europa, la preocupación por la deuda se centra habitualmente en los gobiernos, pero las empresas también se endeudan. Los nuevos datos de Eurostat revelan que la deuda empresarial varía significativamente en toda la Unión Europea, con siete Estados miembros superando el umbral de alerta de la Comisión Europea, que se sitúa en el 85% del PIB.
Este indicador compara la deuda de las empresas no financieras con el PIB de cada país, incluyendo préstamos bancarios y valores de deuda, excluyendo bancos, aseguradoras y otras instituciones financieras. En la UE, la deuda corporativa representaba el 70,1% del PIB a finales de 2025, cerca de su nivel más bajo en casi veinte años.
El umbral del 85% del PIB es utilizado por la Comisión Europea en su Procedimiento de Desequilibrios Macroeconómicos, como señal de posible endeudamiento excesivo del sector privado.

Superar este umbral no implica automáticamente una situación de estrés financiero ni activa sanciones, sino que lleva a la Comisión a evaluar si el elevado nivel de deuda responde a vulnerabilidades económicas reales o a factores estructurales que inflan las estadísticas.
Entre los siete países con mayor deuda empresarial se encuentran Bélgica, con un 90,6% del PIB, y Francia, con un 91,6% del PIB. Bélgica se debe en gran parte a su papel histórico como base de multinacionales que gestionan su financiación interna, mientras que Francia es un caso distinto, aunque los detalles específicos no se detallan en el texto base.
Estas cifras ponen de manifiesto una brecha llamativa, con algunas de las mayores economías europeas teniendo una deuda empresarial relativamente moderada, mientras que varios de los centros financieros más pequeños del bloque encabezan la clasificación.
Etiquetas: Deuda empresarial, Europa, Comisión Europea, Economía, Mercados globales · Riesgo sistémico
