Microsoft (MSFT. US) atraviesa un momento decisivo, tras varios años de crecimiento impulsado por Azure, Microsoft 365, Copilot y la expansión de la inteligencia artificial , la compañía enfrenta ahora una duda sobre si la reciente caída de sus acciones es solo una corrección del mercado o el inicio de una baja mayor. El debate ya no gira únicamente en torno a si Microsoft puede monetizar la IA, la empresa ya ha demostrado avances concretos.
La verdadera duda es si podrá transformar esa demanda en beneficios sostenibles, sin que el fuerte gasto en infraestructura termine deteriorando el flujo de caja libre y los márgenes. Microsoft cuenta con obligaciones de desempeño pendientes por 627. 000 millones de dólares , un aumento interanual de 99% . De ese total, alrededor de 157. 000 millones de dólares podrían convertirse en ingresos durante los próximos 12 meses. Esta cifra entrega una visibilidad relevante sobre el crecimiento futuro y reduce parte de la incertidumbre en un entorno tecnológico más volátil.
La inteligencia artificial ya genera ingresos reales Uno de los puntos más favorables para Microsoft es que la inteligencia artificial ya dejó de ser solo una promesa. El ingreso recurrente anual vinculado a IA llegó a 37. 000 millones de dólares , con un crecimiento interanual de 123% . Además, Azure mantiene una guía de crecimiento cercana al 40% en moneda constante para el próximo trimestre, lo que confirma que la demanda por servicios cloud e infraestructura de IA sigue siendo elevada. La ventaja de Microsoft está en que no monetiza únicamente el uso directo de modelos de IA.

La compañía captura valor en varias capas: cómputo, almacenamiento, bases de datos, seguridad, cumplimiento normativo, productividad y automatización empresarial. Cada vez que una empresa adopta herramientas de IA, también necesita infraestructura para procesar datos, almacenar información, ejecutar aplicaciones y mantener sistemas seguros. En ese punto, Microsoft tiene una ventaja competitiva importante, porque puede integrar Azure, Copilot, Microsoft 365, GitHub, Dynamics y otras soluciones dentro de un mismo ecosistema. El crecimiento de productos asociados a datos también respalda la historia de Microsoft.
Cosmos DB creció cerca de 50% interanual , mientras que los datos en OneLake se multiplicaron por cuatro en el trimestre. Esto muestra que la IA no solo impulsa el consumo de modelos generativos. También aumenta la necesidad de administrar grandes volúmenes de información, estructurar bases de datos y conectar herramientas empresariales con soluciones inteligentes. Para Microsoft, este efecto es clave. La compañía no vende únicamente acceso a IA, sino toda la infraestructura necesaria para que las empresas la usen a escala.

Ese modelo puede sostener ingresos recurrentes y mejorar la conversión de contratos en ventas durante los próximos trimestres. El gasto en IA se dispara Los gastos CapEX de Microsoft frente a las otras magnificas. Fuente: MacroMicro. La principal preocupación del mercado está en el costo de sostener este crecimiento. Microsoft estaría proyectando un programa de CapEx cercano a 190. 000 millones de dólares para el año fiscal 2026 , una cifra que refleja la intensidad de la carrera por construir centros de datos, comprar chips, asegurar energía y ampliar capacidad cloud.
Este gasto puede ser necesario para mantener el liderazgo, pero también cambia la percepción del negocio. Microsoft ha sido históricamente vista como una compañía de software de alta rentabilidad y fuerte generación de caja. Sin embargo, la IA está empujando parte del modelo hacia una estructura más intensiva en capital. Las estimaciones muestran que el flujo de caja libre podría bajar desde 71. 611 millones de dólares en 2025 hasta 64. 622 millones en 2026 y 55. 388 millones en 2027 .

Esta caída es relevante porque el mercado valora a Microsoft también por su capacidad de convertir ingresos en caja. Márgenes y depreciación bajo presión Las cifras proporcionadas muestran que el margen bruto podría descender desde niveles cercanos a 68,8% en 2025 hacia 67,8% en 2026 , 66,6% en 2027 y 65,4% en 2028 . Aunque estos márgenes siguen siendo altos, la tendencia preocupa. En empresas con valoraciones exigentes, incluso una compresión moderada puede afectar el precio de la acción. A esto se suma el aumento de la depreciación y amortización, asociado al fuerte gasto en infraestructura.
Las proyecciones muestran un avance desde 34. 153 millones de dólares en 2025 hasta 43. 309 millones en 2026 , 57. 905 millones en 2027 y 72. 013 millones en 2028 .
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