La delegación de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Nueva York recibe con satisfacción el mandato otorgado a un Grupo Científico para elaborar consideraciones sobre el impacto de la inteligencia artificial, buscando establecer una base para su gestión global. Daniele Piccini de Vatican News enfatiza que evaluar las oportunidades y riesgos de la IA no es obstaculizar el progreso, sino actuar con responsabilidad.
Este grupo tiene la tarea de elaborar evaluaciones científicas basadas en evidencias y examinar los riesgos y impactos de la IA, con el objetivo de garantizar una sólida base científica para su gobernanza. La delegación de la Santa Sede expresó su satisfacción con este enfoque, que se presentará en un informe anual en Ginebra, Suiza, durante un encuentro mundial sobre la gobernanza de la inteligencia artificial.

Los delegados de la Santa Sede destacaron la importancia de gestionar responsablemente la tecnología, ya que los cambios tecnológicos avanzan a una velocidad mucho mayor que los procesos normativos. La tecnología, según la delegación, nunca es neutral y refleja las prioridades y supuestos de quienes la diseñan, financian, regulan y utilizan. Por ello, las consideraciones éticas deben orientar los aspectos técnicos desde el principio.
Estas reflexiones se alinean con el mensaje de la reciente encíclica de León XIV, 'Magnifica humanitas', donde el Papa subraya la importancia del discernimiento ético al evaluar un sistema tecnológico, examinando no solo los fines que persigue, sino también la visión de la persona humana y de la sociedad que incorpora. La delegación reiteró su interés en participar constructivamente en los esfuerzos internacionales para asegurar que la inteligencia artificial promueva la dignidad humana.
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