Lo que parecía solo una hinchazón terminó siendo un caso que dejó a más de un médico con la boca abierta 😧. Una mujer con hipotiroidismo y esquizofrenia fue atendida por una protuberancia en el dedo anular… pero la radiografía reveló algo insólito: un anillo de bodas enterrado bajo la piel.

Al parecer, su condición médica le impidió notar o atender el problema. El anillo se encontraba envuelto completamente en tejido blando, como si el cuerpo lo hubiera absorbido poco a poco.
Además, la paciente tenía anemia y una infección ligera por estafilococos, lo que causaba aún más inflamación. Fue necesario realizarle una cirugía para extraer el anillo, que ya no se podía ver a simple vista.

