Morena Hidalgo tiene en marcha un gran plan: quiere afiliar a 300 mil personas, para lo cual opera con siete coordinadores distritales y 182 coordinadores territoriales en los municipios, quienes visitan casa por casa para sumar más militantes.

Recientemente, cinco coordinadores que se encargaban de esta labor fueron removidos, lo que provocó críticas, sobre todo de la organización Izquierda Unida Hidalguense, que acusó directamente a la coordinadora estatal Esthela Ponce Beltrán y pidió a Morena nacional revisar la situación, exigiendo que se respeten los perfiles aprobados en el último Consejo Nacional.
Pero Marco Antonio Rico Mercado, el líder estatal, aclaró que esto no fue un tema político ni un despido por intereses internos, sino un ajuste técnico que hace la Secretaría de Organización del Comité Ejecutivo Nacional, responsable de la afiliación y coordinación en todo el país.
Marco Rico también comentó que aunque la gente tenga dudas o críticas, la última palabra la tendrá la dirigencia nacional, pero él no ve motivos políticos en esta decisión. Morena sigue firme con su estructura y plan para afiliar a miles en Hidalgo, sin que esto afecte el trabajo en el terreno.

