Ciudad de México, 31 de enero de 2025 – A lo largo del sexenio de la Cuarta Transformación (4T), el sistema de salud ha enfrentado una crisis sin precedentes. La falta de medicamentos, hospitales sin equipo y promesas incumplidas han dejado a millones de mexicanos en el abandono sanitario.
Desabasto de medicamentos: una tragedia humanitaria
Desde 2019, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prometió acabar con la corrupción en la compra de medicamentos. Sin embargo, lo que siguió fue una crisis de desabasto que afectó principalmente a niños con cáncer, quienes enfrentaron meses sin tratamientos adecuados. A pesar de las múltiples denuncias de padres de familia y organizaciones de la sociedad civil, la respuesta del gobierno fue minimizar la problemática y culpar a terceros.
Las cifras hablan por sí solas: más de 20 mil niños han sido afectados por la falta de medicamentos oncológicos, y hospitales de todo el país han reportado escasez de insumos básicos, desde antibióticos hasta material quirúrgico.
Hospitales inconclusos y sin personal
Otra de las grandes promesas de la 4T fue la construcción de hospitales y la transformación del sistema de salud en un modelo similar al de Dinamarca. Sin embargo, la realidad es muy distinta: más de 300 hospitales en todo el país siguen inconclusos o sin el personal necesario para operar.
En estados como Guerrero, Chiapas y Oaxaca, la falta de infraestructura médica ha llevado a que pacientes mueran por enfermedades prevenibles. Mientras tanto, el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), creado para sustituir al Seguro Popular, fue un fracaso rotundo y terminó siendo eliminado sin haber cumplido sus objetivos.
¿Y el dinero? Sin respuestas claras
El presupuesto destinado a la salud en México ha sido uno de los más grandes en la historia reciente, con más de 1.7 billones de pesos asignados desde 2019. Sin embargo, los resultados no reflejan esa inversión. Los recortes en programas esenciales y la falta de planeación han hecho que los hospitales públicos operen en condiciones deplorables.
Mientras tanto, el gobierno ha insistido en que el sistema de salud se encuentra en su mejor momento, una afirmación que contrasta con la realidad que viven millones de mexicanos diariamente.
El costo de la incompetencia
Los errores y omisiones de la 4T en materia de salud han cobrado miles de vidas. La promesa de un sistema de salud de primer mundo quedó en palabras vacías, mientras que la falta de medicamentos y hospitales funcionales sigue afectando a los sectores más vulnerables del país.
¿Hasta cuándo el gobierno dará explicaciones claras sobre el destino del dinero público? ¿Seguirán las autoridades ignorando la crisis que ellas mismas crearon? La 4T llegó prometiendo un cambio, pero lo que ha dejado es un sistema de salud colapsado y miles de mexicanos sin acceso a una atención digna.