Los científicos del Instituto de Genómica Innovadora (IGI) han logrado una innovación en el uso de CRISPR para mejorar la fotosíntesis en las plantas. Este método optimiza con alta precisión el proceso mediante el cual las plantas aprovechan la luz solar y capturan el carbono atmosférico.
Diferente a los métodos tradicionales que editan proteínas o eliminan genes, esta técnica se enfoca en regiones específicas del ADN que actúan como interruptores controlando la producción de proteínas fotosintéticas.

El sistema fue validado en células de hojas de sorgo, donde se llevaron a cabo múltiples ediciones genéticas para identificar las que aumentaban la producción de proteínas clave.
Este avance tecnológico tiene dos beneficios estratégicos: incrementa el rendimiento de los cultivos, lo que permite una mayor producción de alimentos de forma más rápida, y potencia la captura y almacenamiento biológico del dióxido de carbono (CO2), contribuyendo así a combatir el cambio climático.

El sorgo sirvió como punto de partida, pero la técnica es escalable a una amplia variedad de cultivos. Los datos masivos obtenidos en el estudio serán utilizados para entrenar modelos de inteligencia artificial y aprendizaje automático, lo que permitirá predecir ediciones genéticas más eficientes y acelerar el desarrollo de las plantas futuras.
La investigación demuestra la posibilidad de un enfoque más preciso y eficiente en la mejora genética de las plantas, con implicaciones directas en la producción agrícola y en la lucha contra el cambio climático.

La innovación en la edición genética podría transformar la agricultura y la gestión de recursos naturales, ofreciendo soluciones sostenibles a los desafíos globales de la alimentación y el medio ambiente.
Etiquetas: CRISPR, fotosíntesis, captura de carbono, cambio climático, agricultura, Health Tech · Biotech, longevidad y bioética, Health Tech · Biotech, longevidad y bioética
