Groenlandia El tablero ártico de Trump: Groenlandia entre la presión de Washington y los fantasmas de la Guerra Fría Las amenazas de anexión de la Casa Blanca alteran el equilibrio político de la isla mientras el deshielo devuelve a la actualidad el legado de Camp Century, la base nuclear estadounidense construida bajo el hielo durante la Guerra Fría Personas con banderas groenlandesas participan en una protesta contra las declaraciones del presidente estadounidense Trump sobre la toma de posesión de Groenlandia – Andre Guttesen / Zuma Press / ContactoPhoto Rodrigo Romaneli Traductor y activista.
01/06/26 | 6:00 Siguiente Groenlandia se ha convertido en uno de los principales escenarios de la nueva disputa geopolítica por el Ártico. El interés renovado de la administración de Donald Trump por incorporar la isla a la órbita estadounidense ha provocado una reacción política inesperada: en lugar de acercar a los groenlandeses a Washington, ha reforzado temporalmente los vínculos con Dinamarca y ha reabierto viejos debates sobre soberanía, colonialismo y presencia militar extranjera. Las tensiones se han hecho visibles incluso en escenas insólitas. En las últimas semanas, Clifford E.
Stanley, un excorredor de hipotecas de Las Vegas de 86 años, recorrió Nuuk promoviendo una campaña personal para impulsar la anexión de Groenlandia a Estados Unidos. Stanley defendía públicamente una propuesta, con un formato de "petición territorial", según la cual cada ciudadano recibiría $200. 000 dólares libres de impuestos, calculando un coste total de $12. 000 millones de dólares para el Congreso estadounidense, mientras él esperaba conseguir una comisión del 0,6% ($72 millones).

Aunque el propio Stanley asegura actuar por iniciativa propia como "propietario único", su campaña ha sido interpretada por muchos habitantes como una manifestación caricaturesca de una presión política mucho más amplia. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha recuperado con fuerza una idea que ya planteó en 2019, cuando llegó a cancelar una visita de Estado a Dinamarca después de que la mandataria danesa tildara de "absurda" la idea de comprar la isla. En marzo del año pasado, el presidente estadounidense subió la apuesta al afirmar públicamente: "Creo que la vamos a conseguir, de una forma u otra".
La actualidad política coincide además con un renovado interés por uno de los episodios más controvertidos de la presencia estadounidense en Groenlandia La insistencia de Washington ha alterado profundamente el debate político interno de Groenlandia, un territorio de 57. 000 habitantes. Durant
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