SpaceX prepara el lanzamiento de la tercera versión de su cohete Starship este jueves a las 17:30 hora local desde Starbase en el sur de Texas. Se trata de la duodécima prueba del vehículo y la primera con la nueva iteración V3, cuyo desempeño será decisivo para la oferta pública inicial que la compañía planea realizar en junio.
La misión ocurre apenas un día después de que SpaceX presentara ante reguladores la solicitud para cotizar en bolsa. En los documentos reveló pérdidas millonarias y un esquema de acciones que permite a Elon Musk conservar el control total. La valoración objetivo es de US$2 billones, la OPI más grande registrada.

Starship V3 promete mayor potencia y capacidad que sus predecesores. Su éxito es clave para los contratos con la NASA por US$4 mil millones destinados a llevar astronautas a la Luna. La agencia espacial estadounidense incluye al cohete en su arquitectura lunar, por lo que cualquier fallo podría retrasar los planes de exploración.

El proyecto también sustenta la meta de Musk de instalar una colonia humana en Marte. A corto plazo, la firma busca demostrar que puede operar Starship de forma confiable antes de que los inversores asignen fondos en la OPI.
Versiones anteriores del cohete explotaron en vuelo o durante pruebas en tierra. El último lanzamiento ocurrió en octubre de 2025; desde entonces, SpaceX suspendió vuelos para rediseñar el vehículo. Expertos señalan que el escrutinio técnico y financiero nunca había sido tan alto.

Carissa Christensen, directora de BryceTech, advierte que esta prueba "es absolutamente la de más alto riesgo" porque la NASA observa de cerca y los inversores condicionarán su participación a resultados concretos.
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