Ashvini Sharma, director asociado de gestión de producto en Copilot Studio, anunció que la plataforma permite integrar agentes de inteligencia artificial dentro de flujos de trabajo para automatizar procesos empresariales sin sacrificar consistencia. La propuesta busca resolver la tensión entre la autonomía de los agentes y la predictabilidad que exige la operación corporativa.
Los agentes, explicó Sharma, interpretan entradas no estructuradas, razonan sobre el y toman decisiones más allá de reglas fijas; los flujos garantizan que los pasos repetitivos se ejecuten siempre igual. La combinación pretende reducir riesgos cuando la automatización pura se topa con casos no previstos.
El primer patrón identificado consiste en flujos que llaman a agentes: el flujo define la estructura y el agente resuelve tareas que requieren juicio, como interpretar documentos o sintetizar información dispersa. Una vez que el agente entrega el resultado, el flujo continúa su ruta predefinida y deja rastro de auditoría.

Para facilitar esta integración, Copilot Studio incorporó nodos agente: un paso dentro del flujo que invoca directamente a un agente. La empresa asegura que configurar el nodo es tan sencillo como añadir cualquier otra acción del flujo y que no se requiere código adicional.
Sharma subrayó que la medida responde a la demanda de clientes que necesitan escalabilidad sin perder control sobre procesos críticos. Al delegar solo las partes ambiguas al agente, la compañía busca limitar errores y mantener tiempos de ejecución predecibles.
La iniciativa se enmarca en la carrera de Big Tech por posicionar plataformas de automatización inteligente, un mercado donde reguladores europeos y estadounidenses han abierto investigaciones por posibles prácticas restrictivas. Microsoft no detalló costos ni plazos de disponibilidad regional de las nuevas capacidades.
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