En México, la compra de una vivienda se ha convertido en una fuente creciente de preocupación económica. La Encuesta Nacional sobre
El precio promedio de una vivienda en el país cerró 2025 en 1 millón 863 mil 965 pesos, un alza de 8.7% frente a 2024, según la Sociedad Hipotecaria Federal. En el primer semestre del año, la apreciación fue del 8.4%, con un valor mediano de 1.2 millones de pesos.

Este ritmo de crecimiento supera el avance de los ingresos familiares reportado por el INEGI, lo que reduce el poder de compra de las familias y posterga el acceso a la vivienda propia.
El financiamiento también se encarece. El Banco de México ubicó la tasa hipotecaria promedio en el cuarto trimestre de 2025 en 11.55%. El Costo Anual Total de los 92% en febrero de 2026.

La combinación de precios en ascenso y Para muchos aspirantes a vivienda, la cuota mensual ya representa más del 30% de sus ingresos, límite que recomiendan las autoridades como máximo sostenible.
El deterioro de la capacidad de pago aumenta el riesgo de sobreendeudamiento. En los últimos meses, usuarios han denunciado ante la Condusef esquemas de comercialización que prometen pagos iniciales bajos pero incluyen cláusulas de ajuste que elevan la cuota después del primer año.

La falta de oferta a precios moderados en zonas urbanas obliga a miles de familias a alejarse de sus centros laborales, lo que suma gastos de transporte y reduce el tiempo disponible para empleos adicionales.
Especialistas advierten que, si el desfase entre el crecimiento de precios y salarios persiste, el estrés financiero podría traducirse en un incremento de fraudes inmobiliarios y despojos, especialmente en.
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