Macro shot of bundles of new $100 bills on US flag. Selective focus on the money.
La economía de Estados Unidos creció 2 % anualizado entre enero y marzo, informó el Departamento de Comercio. Aunque la cifra duplica el 0,5 % de octubre-diciembre de 2025, quedó corta del 2,2 % que anticipaban los analistas.
El dato refleja un consumo doméstico menos dinámico. Los hogares redujeron el ritmo de compras ante la aceleración de precios de gasolina y electricidad, componentes que empujaron la inflación general al alza.
La tasa anual de inflación repuntó en marzo impulsada por el encarecimiento de la energía. El incremento en el costo del combustible opacó avances estables en rubros como alimentos y vivienda, devolviendo presión a los bolsillos.

El gasto público y la inversión empresarial moderada ayudaron a compensar la desaceleración del consumo privado. Sin embargo, la contribución neta del comercio exterior fue negativa, lastrada por mayores importaciones de bienes intermedios.
Respecto a política monetaria, la Reserva Federal mantuvo sin cambios su tasa de interés en la última reunión liderada por Jerome Powell. El instituto central reiteró que evaluará “próximos datos” antes de ajustar el costo del

El reporte llega en medio de expectativas de una desinflación gradual. El repunte energético complica ese escenario y obliga al banco central a equilibrar el crecimiento con el riesgo de que los precios se anclen por encima del objetivo de 2 %.
Para México, un menor dinamismo en el consumo estadounidense puede traducirse en menores ventas manufactureras, particularmente en autos y electrónicos. El riesgo sistémico se concentra en cadenas productivas que dependen de la demanda del vecino del norte.
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