En Jojutla, Morelos, el regreso a clases obliga a los estudiantes de la Telesecundaria Centenario del Estado de Morelos a protegerse con casco dentro de las aulas. El techo de la escuela se desmorona y el concreto cae sin previo aviso. El problema no es nuevo: los daños estructurales datan de 2017, cuando el terremoto de magnitud 7,1 sacudió la región.
A casi nueve años del sismo, la reparación sigue pendiente. Las grietas en las losas se amplían y el yeso se desprende a diario. Los padres de familia denuncian que las autoridades estatales y federales se turnan la responsabilidad sin concretar una solución.
Los menores, entre 12 y 15 años, alternan entre la clase de matemáticas y la vigilancia de las grietas que se abren sobre sus cabezas. El uso del casco se volvió rutina después de que una placa de concreto de 40 por 60 centímetros cayó sobre el pupitre de un alumno de tercer grado.

El director del plantel confirmó que desde entonces se recomienda el uso obligatorio del equipo de protección. La Secretaría de Educación de Morelos reconoció el deterioro, pero argumenta falta de recursos para una rehabilitación total. El edificio fue declarado en emergencia tras una revisión técnica externa encargada por la propia dependencia.
El dictamen advierte riesgo alto de colapso parcial si continúa la exposición a lluvias o réplicas. Mientras tanto, los 184 alumnos siguen tomando clases en los mismos espacios porque no existe un inmueble alterno en el municipio.
El sindicato local de educación ha pedido, sin éxito, el traslado temporal del grupo a una escuela primaria que funciona en turno vespertino. La obra de refuerzo estructural, estimada en 8 millones de pesos según un estudio externo, no aparece en el Presupuesto de Egresos 2026 del estado. El ayuntamiento de Jojutla ofreci
Etiquetas: Educación, Infraestructura escolar, Morelos, Jojutla, Seguridad alumnos, Sismo 2017, Infraestructura
