El rover Curiosity de la NASA descubrió en una roca de Marte la mayor variedad de moléculas orgánicas registrada hasta hoy en el planeta: 21 compuestos que contienen carbono, de los cuales siete eran desconocidos en ese mundo. El hallazgo, publicado en Nature Communications, amplía el catálogo de químicos que podrían haber alimentado procesos biológicos hace miles de millones de años.
La muestra, bautizada “Mary Anning 3”, fue perforada en octubre de 2020 en la ladera del monte Sharp, zona que antaño albergó lagos y arroyos intermitentes. Los minerales de arcilla depositados allí actuaron como sellos naturales que preservaron los compuestos pese a la radiación cosmica que descompone la materia orgánica.

Entre las moléculas nuevas figura un heterociclo nitrogenado, estructura que en la Tierra precede al ARN y al ADN. Amy Williams, geóloga de la Universidad de Florida y autora principal, señala que es la primera vez que se detecta este tipo de anillo carbonado-nitrógeno en la superficie marciana o en meteoritos procedentes de ese planeta.

Los investigadores advierten que aún no pueden determinar si los compuestos se formaron mediante reacciones geológicas o por procesos vivos. Ambas vías son plausibles, pero la simple existencia de esa química refuerza la idea de que Marte antiguo reunía las condiciones necesarias para la vida microbiana.

La misión Curiosity lleva once años recorriendo el cráter Gale y sigue proporcionando datos que las futuras expediciones, como la que traerá de vuelta muestras a la Tierra, deberán confrontar para establecer si alguna vez hubo organismos en el vecino planetario.
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