DATO DURO
El ingeniero mexicano Emilio Rosenblueth Deutsch advirtió en 1985 que los sismos en la Ciudad de México serían cada vez más destructivos. Señaló que variables como antiguos canales, calzadas y pesadas construcciones precolombinas exigían análisis más complejos que los que las autoridades realizaban.
En entrevista con Enrique Krauze, el especialista explicó que "una gran duración del movimiento, sobre todo en la zona blanda, trae consigo una mayor vulnerabilidad de ciertos elementos estructurales". El terremoto del 19 de septiembre de 2017 confirmó su pronóstico.
Para 1985, Rosenblueth ya había propuesto normas de

A principios de los años setenta desarrolló la "distribución de Rosenblueth", herramienta matemática que permite analizar la interacción entre intensidad sísmica, fragilidad del suelo y peso de estructuras. Este instrumento ayuda a estimar probabilidades de daño incluso con información incompleta.
CONTEXTO
En 1975 perfeccionó el Método de Estimación por Puntos, conocido internacionalmente como "Regla de Rosenblueth", que se convirtió en estándar para evaluar incertidumbre en ingeniería cuando los datos de entrada son aleatorios.

Su libro "Fundamentos de ingeniería sísmica" (1976), coescrito con Nathan M. Newmark, consolidó su legado académico. Recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1974, el Príncipe de Asturias en 1985 y el Premio Nacional de Ingeniería en 1992.
El 20 de julio de 1972 ingresó a El Colegio Nacional. Su conferencia inaugural abordó "La ética en el de la teoría de decisiones y de la ingeniería", tema que cobra relevancia al revisar las omisiones de las autoridades frente a sus advertencias.
CONCLUSIÓN
Tras el sismo de 1985, Rosenblueth sugirió trasladar la capital a otro estado. Argumentó que "es más caro reconstruir aquí que construir fuera" a corto, mediano y largo plazo. La propuesta, desestimada por los gobiernos de entonces, anticipó los costos recurrentes de la inacción preventiva.

La historia de este ingeniero plantea preguntas incómodas sobre la responsabilidad pública en materia de protección civil. Las herramientas para evaluar riesgos existían desde hacía décadas, pero la aplicación de normas estrictas quedó supeditada a intereses inmobiliarios y políticos de corto alcance.
Hoy, la capital mantiene miles de construcciones en suelo de alto riesgo sin certificación estructural actualizada. La brecha entre el conocimiento científico disponible y las políticas públicas implementadas sigue siendo una deuda pendiente de las autoridades con la ciudadanía.
Etiquetas: sismos, protección civil, ingeniería sísmica, Ciudad de México, Emilio Rosenblueth, riesgos naturales, rendición de cuentas, Emergencias y protección civil (responsabilidad pública)
