A un año de la explosión de una pipa con gas en el Puente de la Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, dos menores que resultaron con quemaduras siguen recibiendo apoyo médico de la Fundación Michou y Mau. El tratamiento es gratuito y se mantiene activo para ambos casos.
Uriel, de dos años, ha recibido prendas de presoterapia y cirugía láser. Jazlyn, de tres años, cuenta con las mismas prendas, además de rehabilitación física y seguimiento en hospitales especializados.
Jazlyn fue rescatada por su abuela Alicia Matías Teodoro el 10 de septiembre de 2025, fecha en que ocurrió la explosión. En redes sociales, la mujer fue reconocida como "La Abuelita Heroína" por salvar a su nieta de la tragedia.

La fundación indicó que no compartirá más datos de las víctimas por respeto a la privacidad y a solicitud de los tutores. Reiteró, sin embargo, su disposición para apoyar a cualquier otro menor mexicano con quemaduras.
El accidente dejó 90 personas lesionadas y 31 fallecidos. Según la reconstrucción, el tractocamión perdió el control a las 14:19 horas, chocó con el muro de contención y provocó una fuga de gas que derivó en incendio.

La unidad partió de Tuxpan, Veracruz, con destino a Tláhuac. Recorrió 400 kilómetros sin incidentes aparentes antes del siniestro.
La Fiscalía de la Ciudad de México detalló que el impacto desplazó bloques de más de 10 toneladas del muro. La hendidura en el tanque alcanzó aproximadamente 40 centímetros.

El semirremolque se desprendió y volcó sobre su costado izquierdo. El gas formó una nube que se expandió en un radio de cerca de 180 metros. Al contactar una fuente de ignición, el fuego se propagó desde el exterior hacia el interior del tanque.
Las autoridades atribuyeron el choque y la explosión a la distracción del conductor.
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